Tres activistas uruguayos participan en una nueva edición de la Global Sumud Flotilla, una misión internacional que busca romper el bloqueo sobre la Franja de Gaza. Desde Sicilia, el dirigente sindical Jorge Vignolo reclamó el alto el fuego, denunció el “genocidio al pueblo palestino” y la “política de apartheid del gobierno sionista de Israel”, exigió la “apertura de un corredor humanitario” y llamó a la movilización del pueblo uruguayo, así como a la ruptura de relaciones diplomáticas con Israel.
Jorge Vignolo es Secretario de Organización del Sindicato Único Portuario y Ramas Afines (SUPRA), y es uno de los tres uruguayos que integran la misión solidaria de la nueva edición de la Global Sumud Flotilla. Vignolo participa de la flotilla en representación del PIT-CNT y habló con el Portal sindical desde Italia.
La Global Sumud Flotilla (GSF) es un movimiento internacional de acción no violenta que busca romper el asedio ilegal de Israel sobre la Franja de Gaza y entregar ayuda humanitaria, cientos de toneladas de alimentos y suministros médicos, y establecer un corredor humanitario permanente.
Cuenta con el respaldo de los buques de Greenpeace España y la ONG de rescate marítimo Open Arms.
Este viernes 24 de abril, la flotilla se encuentra en el puerto de Augusta, en la costa este de Sicilia, provincia de Siracusa.
Además de Vignolo, integran la delegación uruguaya Ana Zugarramurdi, rescatista y activista humanitaria, y Daniela López, estudiante y militante de la coordinación por Palestina en Uruguay.
Los barcos que conforman la flotilla son cerca de 80, y a medida que avancen por el Mediterráneo podrían alcanzar el centenar, con aproximadamente 1.000 activistas a bordo, entre ellos médicos e investigadores.
“Lo que estamos haciendo en este momento es acondicionar los barcos para cruzar el Mediterráneo. La fecha prevista para zarpar es entre el 26 y el 27 de abril”, dijo Vignolo en conversación desde Sicilia con el Portal del PIT-CNT.
El dirigente sindical explicó que también se desarrollan acciones para “intentar desviar embarcaciones que transportan materiales que podrían ser utilizados para la fabricación de armamento por parte de Israel”.
“De Barcelona salieron 40 barcos que se dirigían acá, a Sicilia, al puerto de Augusta. La primera acción fue impedir el paso del transatlántico de la empresa MSA, que transportaba material para el armamento bélico de Israel. Lo que se hizo fue que 13 embarcaciones lo interceptaran para que cambiara el rumbo y no llegara con el material a destino”, relató.
“Fue una acción directa para desviar al barco hacia otro destino y que no pudiera ir a Israel. Ese fue un objetivo favorable, un éxito, y se esperan más acciones en el curso del viaje que hagamos de acá a Gaza”, agregó.
El lunes 13 de abril la Flotilla Global Sumudintentó detener, frente a las costas de Túnez, a un portacontenedores perteneciente a MSC -la principal naviera del mundo- que viajaba desde Singapur hacia Israel con materias primas como acero de aleación, utilizado para la fabricación de armamento. El carguero se vio obligado a cambiar de rumbo y, según los integrantes de la flotilla, cada desvío implica pérdidas económicas de decenas o cientos de miles de dólares para las empresas involucradas.
En cuanto a la ayuda humanitaria, Vignolo señaló que todos los barcos -unos 100, aproximadamente 90 veleros de una eslora considerable- llevan ayuda humanitaria. “Pero el grueso lo transportan barcos más grandes, a motor, que cumplen funciones de auxilio y servicio para la flotilla”.
“Se trata de unas 150 toneladas de ayuda humanitaria y mucho más. Es impresionante la cantidad, hay material de construcción, alimentos, insumos médicos, medicamentos e instrumentos. Ha aumentado la ayuda humanitaria”, añadió.
El dirigente subrayó que el objetivo central de la misión trasciende el volumen de asistencia. “El objetivo fundamental, independientemente de la cantidad, es romper el bloqueo. Que el hecho político de llegar con ayuda humanitaria a Gaza genere acciones que se repliquen, pero no solo desde activistas, sino desde los gobiernos y las instituciones internacionales, que deben abrir el corredor humanitario, exigir el alto al fuego, denunciar el genocidio al pueblo palestino y terminar con esta política de apartheid del gobierno sionista de Israel”.
Misión pacifista
Vignolo remarcó el carácter pacífico de la iniciativa. “Es una misión no violenta. Ninguno de los que estamos acá tiene formación militar, no se llevan armas. Lo único que se quiere es visibilizar y generar un hecho político para abrir el corredor humanitario que tanto necesita el pueblo palestino”.
Consultado sobre los riesgos, recordó los antecedentes de violencia contra civiles. “El ejército sionista, bajo las órdenes de Netanyahu, ha asesinado personal médico y periodistas. Sí, hay periodistas, médicos, ingenieros, bioconductores en la flotilla. Sabemos que estamos expuestos, incluso a las peores condiciones. Esperemos que no, porque somos activistas en una acción no violenta, pero entendemos que puede haber violencia y sabemos que estamos expuestos a eso”.
Sostuvo que la misión busca generar impacto político internacional. “No por eso vamos a dejar de generar las condiciones políticas y sociales para esta discusión. Estamos en un momento histórico donde no podemos permitir que se siga con esta política de deshumanización. Tenemos que sensibilizar y ser empáticos con lo que está pasando hoy en Palestina, porque es un genocidio que sigue perpetuándose. El alto al fuego nunca fue real”.
También cuestionó decisiones recientes del gobierno israelí. “Han aprobado una ley que es exclusivamente para los palestinos y establece la muerte por ahorcamiento”.
Por otro lado, Vignolo advirtió sobre el contexto global. “Tenemos claro que estamos corriendo muchos riesgos en un momento donde el imperialismo es cada vez más violento y el sionismo se retroalimenta de ese imperialismo. Vemos lo que está pasando en el Líbano, donde Israel pretende instalar el sionismo y seguir colonizando espacios. Tenemos que generar condiciones para terminar con esto”.
En ese marco, hizo un llamado al compromiso social en Uruguay. “Nos convoca un compromiso militante. Pero también el pueblo uruguayo, desde ahí, tiene que movilizarse, salir a la calle a denunciar. Es necesario”.
Advirtió sobre posibles consecuencias directas para los activistas. “Sabemos que la probabilidad más fuerte es que nos secuestren en aguas internacionales y nos lleven a cárceles en Israel. Ahí va a estar la mano solidaria de la sociedad uruguaya movilizándose, exigiendo que se abra un corredor humanitario hacia Gaza, que se denuncie el genocidio, que se rompan relaciones diplomáticas con Israel y que se exija la liberación de los tres activistas uruguayos”.
Perfil
Jorge Vignolo es Secretario de Organización del Sindicato Único Portuario y Ramas Afines (SUPRA), y participa de la misión solidaria internacional en representación del PIT-CNT. Es padre de Jorge Sebastián (29) y de Ana Jade (12) y abuelo de Paloma (7).