Este jueves 17 de setiembre, a las 18:00 horas, se realizará en el Salón 26, Aula Pablo de María de la Universidad de la República (UDELAR), el seminario “Migración laboral y contratación equitativa. Desafíos para el trabajo decente y la integración laboral en Uruguay”. La actividad reunirá a representantes de la UDELAR, de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), el PIT-CNT, la Cámara de Comercio y Servicios del Uruguay y la Red de Apoyo a la Movilidad Humana. Laura Martínez, responsable de la Comisión de Migrantes del PIT-CNT, advirtió sobre las situaciones de precarización que enfrentan trabajadores migrantes y reivindicó como principio básico que “a igual trabajo, igual remuneración”.
La actividad contará con la participación de la doctora Leticia Iglesias, coordinadora de la carrera de Relaciones Laborales; Francesco Carella, especialista regional en Migración Laboral de la OIT; Laura Martínez, responsable de la Comisión de Migrantes del PIT-CNT e integrante del Secretariado Ejecutivo; Anabela Aldaz, vicepresidenta de la Cámara de Comercio y Servicios del Uruguay, y representantes de la Red de Apoyo a la Movilidad Humana.
El seminario es organizado por el PIT-CNT, la UDELAR, la OIT, el Ámbito Tripartito sobre Migración Laboral y la Cámara de Comercio y Servicios del Uruguay.
Actividad surgida del ámbito tripartito
Martínez explicó al Portal del PIT-CNT que la iniciativa surgió de las conversaciones y del trabajo desarrollado en el ámbito tripartito sobre migración laboral, que cuenta con la coordinación de la OIT.
En ese marco, señaló que se consideró especialmente valiosa la presencia de Francesco Carella, referente regional de la OIT en materia de migración laboral, para generar un espacio de intercambio con las comunidades migrantes, la Red de Apoyo a la Movilidad Humana -de la que participa el PIT-CNT-, la academia y los estudiantes.
“Ese fue el disparador para abordar una de las principales preocupaciones de los migrantes, que es el trabajo. El trabajo dignifica y sienta las bases para poder cambiar las condiciones en las que llegan al país, que muchas veces son de mucho desamparo”, afirmó.
Por ese motivo, consideró importante poner el foco en los desafíos existentes para alcanzar una verdadera integración laboral y garantizar el trabajo decente, así como analizar las barreras y dificultades que enfrentan las personas migrantes.
Martínez explicó que, a partir de las conversaciones con la UDELAR y con la propia Red de Apoyo a la Movilidad Humana, se logró concretar rápidamente la actividad, debido a la buena respuesta de las instituciones y organizaciones convocadas.
La responsable de la Comisión de Migrantes del PIT-CNT planteó que existe un principio que no puede perderse de vista y es el referido a que “a igual trabajo, igual remuneración. Esa es la base”.
En ese sentido, sostuvo que la población migrante es utilizada en algunos ámbitos para precarizar el trabajo. Explicó que, cuando las personas llegan al país, existe una necesidad urgente de contar con un piso mínimo de ingresos, lo que puede llevarlas a aceptar empleos en los que las condiciones laborales quedan relegadas. “Se produce entonces un desplazamiento de la población migrante hacia determinados sectores, que son los que les abren las puertas, pero abusan de las conquistas que ya tenemos en ese sector a través de los sindicatos”, señaló.
Martínez destacó que el movimiento sindical mantiene ámbitos de diálogo con la Cámara de Comercio y la Cámara de Industrias y consideró importante que las empresas promuevan una integración basada en criterios de justicia.
“Hay un abuso y una doble precarización de las condiciones de trabajo y una falta de acuerdos, porque se generan condiciones para enfrentar a trabajadores contra trabajadores y para no respetar los acuerdos que ya se tienen”, afirmó, aunque aclaró que se trata de situaciones que ocurren “en algunas empresas, no en todas”.
Otro de los sectores que genera preocupación, según Martínez, es el trabajo en plataformas digitales. En este ámbito, señaló que existen dificultades vinculadas a la normativa vigente en Uruguay.
Explicó que muchos trabajadores ingresan bajo figuras como el “monotributo o una empresa unipersonal” y, por lo tanto, formalmente no mantienen una relación de dependencia. “Es un trabajador que no tiene una relación de dependencia y en esos sectores también son captados. Las condiciones de trabajo, como ya hay una normativa que no da una protección básica -por ejemplo, si ese trabajador se enferma no tiene nada que lo cubra-, generan una situación compleja”, sostuvo.
A esto se suma, según explicó, una forma de organización laboral en la que el algoritmo adquiere un papel central. “Quien fija la organización del trabajo pasa a ser un algoritmo. No hay un gerenciamiento ni hay con quién hablar del otro lado para hacer acuerdos. No hay diálogo”, afirmó.
Esta situación, agregó Martínez, “dificulta la organización sindical y las posibilidades de modificar las condiciones laborales de quienes trabajan en plataformas”.
Consultada sobre el avance de discursos que responsabilizan a las personas migrantes por problemas como la inseguridad o la falta de empleo, y sobre la preocupación que genera este fenómeno en el movimiento sindical, Martínez sostuvo que existe una resistencia a esas posiciones y destacó el marco normativo uruguayo. “Uruguay es un faro en esta temática porque tiene una normativa que permite que las personas migrantes tengan derechos básicos que en otros lugares se han quitado”, afirmó.
A su entender, existe un relato impulsado por sectores de las derechas más radicales según el cual las personas pierden derechos al cruzar las fronteras. “En esa pérdida de derechos hablamos de cuestiones básicas como la salud o la educación. Pasan a ser trabajadores ‘clase B’”, lamentó.
También cuestionó que problemas estructurales de los países sean atribuidos a las corrientes migratorias. En ese sentido, mencionó como ejemplo la situación de Ceuta y sostuvo que, a su entender, “existen intereses políticos vinculados a la forma en que se gestionan los flujos migratorios”.
Martínez agregó que, además de los intereses gubernamentales, existen otros vinculados a las redes de trata de personas. “Ese caos que se genera, ese descontrol y esa pérdida de derechos también generan las condiciones para que la explotación laboral, sexual, la mendicidad forzada y todo lo más vil de esos mercados ilícitos se potencie y genere peores condiciones”, afirmó.
Desde su perspectiva, la vulneración de derechos que afecta a personas migrantes en distintos lugares del mundo -mencionó a Estados Unidos, América Latina y Europa-, las coloca en una situación de fuerte desprotección, en contradicción con los principios vinculados a los derechos humanos y la dignidad de las personas.
Martínez sostuvo que desde el PIT-CNT se busca contrarrestar los discursos de odio y la desinformación mediante el trabajo con las dirigencias sindicales y en territorio. “Cuando hablamos de contratación equitativa, nosotros mismos estamos haciendo un trabajo como organización de clase para sí, en el sentido de que estamos haciendo una campaña de concientización en el PIT-CNT, con las dirigencias y con trabajo en territorio, para poder contrarrestar esta desinformación y estos relatos que no tienen sustento”, explicó.
Afirmó que el movimiento sindical sostiene que “para el desarrollo del país se necesita población migrante”, incluso desde una perspectiva estrictamente económica, pero señaló que el aporte de las personas migrantes trasciende ese aspecto. “Hay otro punto de vista, que es lo que aporta la población migrante con sus trayectorias de vida laborales al propio desarrollo y enriquecimiento”.
Al mismo tiempo, identificó a las redes sociales como otro escenario de disputa. Según explicó, allí circulan discursos contra distintos colectivos y resulta cada vez más difícil determinar el alcance real de algunos contenidos debido a la utilización de bots y otras herramientas. “Son mecanismos perversos, pero son efectivos”, afirmó.
Martínez destacó que el seminario buscará abordar las inequidades existentes, pero también mostrar que existen alternativas para avanzar hacia condiciones laborales más justas. “Invitamos a participar de la actividad para hablar de estas inequidades y también para marcar una perspectiva de que hay salida y condiciones para poder generar trabajo decente en igualdad de condiciones”, señaló.
En esa línea, advirtió que las desigualdades salariales no solamente afectan a las personas migrantes, sino que también generan malestar y frustración en el conjunto de los trabajadores. “Es importante conocer estas barreras”, afirmó. Además, adelantó que durante la actividad participarán personas migrantes que compartirán sus propias experiencias sobre la inserción laboral en Uruguay. “Vamos a tener migrantes que nos van a estar contando, desde su perspectiva, lo que viven acá, con qué se topan, y eso es un valor”, puntualizó.