Este lunes 1° de junio, comenzó la 114a Reunión de la Conferencia Internacional del Trabajo en Ginebra, que tiene la particularidad de contar con la presidencia del ministro de Trabajo del Uruguay, Juan Castillo. En su rol de presidente, Castillo deberá encabezar sesiones plenarias y conducir debates conforme a las prácticas de pluralidad y equilibrio institucional del organismo. La última vez que Uruguay dirigió este ámbito fue en 1986.
La Conferencia Internacional del Trabajo es el principal órgano de decisión de la OIT. Anualmente, reúne a delegados de gobiernos, empleadores y trabajadores de los 187 países miembro para discutir políticas públicas y adoptar resoluciones.
La delegación del PIT-CNT está conformada por la vicepresidenta Carolina Spilman, quien además es la responsable de la Secretaría de Género, Equidad y Diversidad Sexual; los responsables de la Secretaría de Relaciones Internacionales, José Olivera y Martin Ford; y el doctor Gabriel Salsamendi, asesor jurídico de la central sindical.
Desde Ginebra, la vicepresidenta de la central sindical, Carolina Spilman, confirmó al Portal del PIT-CNT que oficialmente ya fue confirmada la sala solicitada por el movimiento sindical uruguayo para conmemorar los 60 años de la unidad sindical de la CNT en el marco de la instancia de la OIT.
"Para nosotros tiene un valor enorme la posibilidad de conmemorar aquí también los 60 años de unidad de la CNT. No es una efeméride más. Estamos hablando de una experiencia de unidad del movimiento sindical uruguayo que ha sido una referencia a nivel internacional y que ha demostrado durante décadas que cuando la clase trabajadora está unida, tiene más fuerza para defender derechos y también para proponer salidas".
En este sentido, Spilman dijo que la celebración "tiene algo muy especial, porque nos acompañarán delegaciones sindicales de distintas partes del mundo. Y eso para nosotros tiene muchísimo valor. Habla de los lazos de solidaridad construidos durante años y también de algo muy claro: los problemas de los trabajadores y trabajadoras hoy son cada vez más globales y las respuestas también tienen que construirse colectivamente".
Hablar fuerte y claro
Spilman dijo que la 114a Reunión de la Conferencia Internacional del Trabajo es una oportunidad para discutir e intercambiar reflexiones con representantes sindicales de todo el mundo sobre el momento político internacional que vive la humanidad.
"Por ejemplo, hoy vimos una situación muy preocupante y fue cuando Israel, junto a Estados Unidos y Argentina, intentaron -en el primer plenario- bloquear la participación de Palestina como Estado Observador en esta Conferencia, algo que había sido resuelto por amplia mayoría el año pasado. Se hicieron esfuerzos para construir consensos y sostener esa decisión, pero finalmente Israel exigió votación. Y esto no es un detalle administrativo ni protocolar. También acá se expresa una disputa política global, donde muchas veces las grandes potencias intentan condicionar los espacios multilaterales y decidir quién tiene voz y quién no la tiene. Desde una mirada internacionalista y antiimperialista no podemos ser indiferentes cuando se intenta silenciar a un pueblo que vive y padece la ocupación de sus tierras, el genocidio e intento de exterminio y por supuesto, la vulneración permanente de los más elementales derechos humanos. No puede haber doble varas cuando hablamos de democracia, derechos humanos o paz", remarcó.
Género
Según explicó Spilman al Portal del PIT-CNT, paralelamente "hay otra discusión que nos preocupa mucho, vinculada a los derechos laborales internacionales y particularmente a los temas de equidad de género. Hay sectores, especialmente empujados por la posición que viene planteando Estados Unidos en el marco de la Administración Trump, que están intentando sacar o relativizar la palabra género de documentos internacionales y de discusiones dentro de la OIT. Y este no es un tema de palabras nomás. Cuando dejamos de nombrar algo, muchas veces también dejamos de verlo. Porque cuando se pretende borrar la palabra género, lo que muchas veces se intenta invisibilizar son desigualdades concretas: la brecha salarial, la violencia y el acoso en el trabajo, la sobrecarga de cuidados, las barreras que siguen teniendo muchas mujeres y diversidades en el mundo laboral. La discusión se está dando ahora mismo acá en Ginebra. Por ahora no tienen mayoría para imponer esos cambios, pero claramente hay intentos de forzar votaciones y empujar retrocesos sobre derechos que han costado décadas de conquista. Y esto deja una enseñanza muy clara: ningún derecho está garantizado para siempre. También en los ámbitos internacionales hay disputas. Por eso estar acá importa. Porque defender derechos también es dar estas peleas, fortalecer la solidaridad internacional y reafirmar que cuando retrocede un derecho en cualquier parte del mundo, tarde o temprano eso termina impactando sobre trabajadores y trabajadoras de todo el planeta", sentenció.