El Sindicato Único Nacional de la Construcción y Anexos (SUNCA) alcanzó un preacuerdo en el marco de la negociación colectiva que incluye la reducción progresiva de la jornada laboral a 40 horas semanales sin pérdida salarial, incrementos del salario real, el estudio del cómputo especial jubilatorio y avances en materia de salud, salud mental, condiciones de trabajo y beneficios sociales, entre ellos medidas para las jornadas de calor extremo y la creación de un quinto Centro Siempre para la atención de la primera infancia en Maldonado. El acuerdo, calificado por la dirigencia sindical como histórico, deberá ser refrendado por una Asamblea General del sindicato que será convocada en los próximos días.
En ese marco, el presidente del SUNCA, Richard Ferreira, en diálogo con el Portal del PIT-CNT se refirió a los grandes ejes del acuerdo, y remarcó que el primero de ellospasa por un convenio que tendrá una duración de cinco años.
Destacó que un punto importante es el crecimiento del salario. “Más allá de las pautas pudimos construir un acuerdo que asegura el crecimiento del salario real para todo el período. No sólo se mantienen los ajustes anuales, no sólo se mantiene asegurado el salario real de los trabajadores, sino que también se acordó el crecimiento del salario real durante todo el convenio”.
En cuanto a la reducción de la jornada laboral a 40 horas semanales, sin pérdida salarial, Ferreira explicó que se concretará de forma progresiva en cuatro años. “A partir de 2027 se empieza de forma progresiva y en 2030 se termina de concretar, llegando a las 40 horas de trabajo sin pérdida de salario”. El año que viene se reduce una hora y así sucesivamente hasta 2030. “En la actualidad trabajamos 44 horas semanales, nueve horas de lunes a jueves y ocho horas los viernes. Ya el año que viene se comenzará a reducir. Hay dos posibilidades: se puede reducir una hora del día viernes o empezar por el día jueves y así sucesivamente, para que al final del convenio nos encuentre trabajando ocho horas por día, de lunes a viernes”.
Agregó que también existe otra alternativa de organización de la jornada. “Puede pasar que al final del convenio, cuando estemos en las 40 horas, haya otra posibilidad dentro de las 40 horas de trabajo, que una semana trabajemos 44 horas y otra semana trabajemos 36, y ahí nos quedaría un día más libre para tener mayor tiempo de descanso”. Esto va a quedar por escrito en el convenio, estas posibilidades de reducir sólo el viernes o ir reduciendo en los otros días de la semana, en definitiva está acordado una u otra forma y lo que está acordado es que en 2030 se llega a las 40 horas sin pérdida de salario.
Asimismo, sostuvo que el objetivo es que "esa incorporación de nuevas tecnologías juegue a favor del trabajo de calidad, de mejores condiciones de vida para los trabajadores y no signifique solamente acumulación para el gran capital”.
En materia de empleo, señaló que también hubo avances importantes. "Avanzamos en lo que tiene que ver con las políticas de empleo. Se incluye algo que no estaba, el departamento de Canelones. También se ponderan algunos sectores de la sociedad, como el ingreso de la mujer, de las personas con discapacidad o de personas provenientes de la Dirección Nacional de Apoyo al Liberado, y algunos otros colectivos que potencian la posibilidad de ingreso a la industria de la construcción”.
Explicó que esas políticas regían con excepciones para tres departamentos. “Eso estaba salvo para tres departamentos, que eran Montevideo, Canelones y Maldonado. El sector empresarial no estuvo de acuerdo en incluir a los tres departamentos. Se incluye, en este caso, únicamente al departamento de Canelones. Por lo tanto, genera una condición para esa población de ingreso tanto a la obra pública como a la obra privada”.
De la misma forma, destacó que se concretará la instalación de un centro de atención a la primera infancia en Maldonado. También se acordó que en 2027 se inaugurará un nuevo Centro Siempre en ese departamento para atender la primera infancia. Será el quinto de estos centros, a los que están vinculados en el entorno de los 230 niños y niñas, donde un 80% son hijos e hijas de trabajadores de la construcción y un 20%, niños de la comunidad.
En materia de salud, señaló que se avanza sobre la posibilidad de estudios clínicos para los hombres, para que puedan hacerse exámenes de próstata. “Pretendemos que este estímulo sea preventivo, que el trabajador se interese por su salud y que, por lo tanto, pueda hacerse ese examen. Para eso va a haber un componente económico que surge del área social para que, en definitiva, el trabajador no tenga un perjuicio en cuanto a la pérdida de salario”.
En materia de seguridad y salud laboral, explicó que se amplían las libertades sindicales y las horas destinadas a los delegados de seguridad en los centros de trabajo. Asimismo, se acordó la realización de no menos de dos asambleas de dos horas cada seis meses para desarrollar talleres de capacitación, instancias informativas e intercambios con profesionales, en convenio con la Universidad de la República, con la intención de que también se sume el Ministerio de Salud Pública, así como los profesionales contratados por las empresas. Estas actividades estarán centradas en la salud mental y el consumo problemático de sustancias. El objetivo es fortalecer la prevención y contribuir a la reducción de la accidentalidad en la industria.
Se acordaron modificaciones al Fondo de Sanidad y Retiro y se promoverá la modificación del Decreto 125/14, estableciéndose un plazo de 120 días para acordar un protocolo para los días de calor. Este contemplará pausas obligatorias a la sombra sin pérdida de salario, así como protocolos específicos para cuando existan alertas meteorológicas, tanto de nivel rojo como naranja.
También se amplían los beneficios vinculados al Fondo de Vivienda, generando nuevas prestaciones para abarcar a más trabajadores. Asimismo, se adecuará la forma en que se distribuyen los recursos aportados por trabajadores y empresarios para toda el área social, con el objetivo de continuar aumentando la entrega de los sets de útiles escolares.
Para Ferreira, es un acuerdo “muy importante” que refleja todo el trabajo todo lo que empujó la organización sindical.
“Estamos coordinando para que este miércoles 5 de agosto se pueda ratificar este preacuerdo en el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social y reunir a la dirección del sindicato. Así que este miércoles le vamos a estar poniendo fecha a la asamblea. Pensamos hacerla lo antes posible”.
Finalmente, dejó un mensaje sobre la importancia de la organización sindical. “Es importante organizarse y luchar. La actividad sindical es uno de los motivos por los cuales un trabajador tiene que entender su importancia y su participación. En una sociedad que tiende a fragmentar, a construir lo individual, los sindicatos vamos en la dirección contraria porque entendemos que la lucha tiene que ser por miles, con la intención y la posibilidad cierta de pensar en una sociedad más justa, una sociedad más igual y en la que no haya excluidos. En este sentido, vale la pena luchar. Vale la pena organizarse, vale la pena ser parte de un sindicato y pelear por aquellas cosas que son justas y que dignifican la vida de los trabajadores y de las trabajadoras”.
"Cada peso que gana un trabajador no lo invierte en las Islas Caimán"
Por su parte, el secretario general del SUNCA, Javier Díaz, dijo a El Popular que el preacuerdo “se dio al calor de la lucha de miles de trabajadores y trabajadoras que, con firmeza y compromiso, no sólo aprobaron la plataforma, sino que resolvieron luchar por ella durante más de 126 días. En definitiva, fueron quienes hicieron parir este preacuerdo”.
Díaz destacó que, como resultado de esa movilización, cientos de trabajadores fueron enviados al seguro de desempleo y señaló que el preacuerdo establece su reintegro. “Hubo una actitud clara de represión sindical por parte del sector empresarial y acordamos que antes del próximo viernes 7 se reintegre a la totalidad de los trabajadores cesados”, afirmó.
Consultado sobre la participación del Poder Ejecutivo en una negociación que por momentos parecía estancada, valoró el papel desempeñado por el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social, Juan Castillo; y por el presidente de la República, Yamandú Orsi. “El Ministerio de Trabajo no sólo puso la mesa y las sillas, sino que hubo una actitud muy activa por parte del ministro, de la directora Nacional de Trabajo y de los representantes del Ministerio en el Grupo 9. También hubo preocupación y ocupación por parte del Poder Ejecutivo y, en este caso, del propio Presidente de la República”, sostuvo.
A su juicio, esa intervención se explica por el peso que tiene la construcción en la economía nacional. “No es lo mismo tener convenio colectivo que no tenerlo. Si crece el salario del trabajador de la construcción, también crecen las jubilaciones y hay un impacto directo en las familias y en la economía. Cada peso que gana un trabajador no lo invierte en las Islas Caimán, lo gasta en el almacén de la esquina o en la tienda del barrio”.
Sobre el significado del acuerdo en un contexto de ofensiva del capital sobre el trabajo y de creciente desigualdad, Díaz sostuvo que el logro “florece la esperanza” de los trabajadores. “Demuestra que es posible avanzar en trabajo de calidad, en una mejor distribución de la riqueza, con salarios y jubilaciones más altos y una mejor calidad de vida para el pueblo trabajador, que es quien genera la riqueza de este país”.