El Senado de la República realizó este martes 6 de octubre un sentido homenaje al conmemorarse los 60 años del Congreso Fundacional de la Convención Nacional de Trabajadores (CNT). Durante la sesión hicieron uso de la palabra legisladores de todos los partidos políticos, quienes coincidieron en destacar el papel fundamental desempeñado por el movimiento obrero a lo largo de la historia del país, sus luchas en favor de los trabajadores y de los sectores más necesitados, así como su resistencia a la dictadura, que tuvo como consecuencia mártires, personas torturadas, asesinadas y desaparecidas.
En la sesión de este martes, el Senado tributó homenaje a los 60 años de la creación de la CNT. En las barras estuvieron presentes fundadores históricos de la central sindical, el presidente del PIT-CNT, Marcelo Abdala, integrantes de la Mesa Ejecutiva de la central de trabajadores y delegados de distintos sindicatos.
También participaron la embajadora de Cuba en Uruguay, Lissett Pérez; autoridades del Poder Ejecutivo, como el secretario de Presidencia, Alejandro Sánchez; los ministros Juan Castillo, de Trabajo y Seguridad Social, y José Carlos Mahía, de Educación y Cultura; el subsecretario de Desarrollo Social, Federico Graña, y jerarcas de organismos estatales.
Desde las barras también siguieron la sesión de homenaje el presidente del Frente Amplio, Fernando Pereira; representantes de los trabajadores y del Poder Ejecutivo en el Directorio del Banco de Previsión Social; representantes de la Junta Departamental de Montevideo y autoridades de la Intendencia de Montevideo; destacadas figuras académicas, artistas, exlegisladores y representantes de Madres y Familiares de Uruguayos Detenidos Desaparecidos.
Andrade: “La unidad de los trabajadores se fue construyendo en un largo proceso de lucha”
El homenaje comenzó con una exposición de más de 40 minutos del senador Óscar Andrade (Lista 1001), quien recordó las históricas huelgas de trabajadores en Uruguay de finales del siglo XIX y comienzos del siglo XX, los mártires, las luchas de las mujeres y los debates internos e internacionales posteriores a ambas guerras mundiales, así como las distintas marchas, entre ellas las de los trabajadores rurales, peones de tambo y estudiantes.
También se refirió a figuras históricas como Gerardo Cuesta y León Duarte. Hizo especial mención a José D’Elía, a quien definió como “la figura más importante del siglo y medio de lucha para los trabajadores”. En ese marco, señaló que la unidad de los trabajadores se fue construyendo en un largo proceso de lucha.
Agregó que, particularmente, un factor de unidad fueron las “tristes noticias” que llegaron desde Brasil con el golpe de Estado de 1964 contra João Goulart. Dijo que meses después se reunió en Uruguay, por primera vez, el Coordinador de la CNT y que, a propuesta del Congreso Obrero Textil, se formuló una definición que pasó a ser histórica: en caso de que en Uruguay hubiera un golpe de Estado, se realizaría una huelga. Esa definición finalmente se concretó en junio de 1973.
En 1965, el Coordinador convocó al Congreso del Pueblo, lo que también constituye una “seña de identidad del movimiento sindical uruguayo de no quedarse solo en la lucha reivindicativa inmediata”. Fue entonces que el primer Congreso Fundacional de la CNT, en 1966, adoptó el programa del Congreso del Pueblo.
“El bautismo del movimiento sindical fue muy duro”, señaló Andrade. Recordó que en 1967 hubo Medidas Prontas de Seguridad en el Puerto y en el sector bancario, que hubo bancarios presos y que se prohibió la realización del Congreso Continental.
También mencionó que en el acto del 1º de Mayo de 1968 no se pudo realizar la parte oratoria debido a una fuerte represión, en la que murió una participante del acto. Recordó asimismo a los mártires estudiantiles y a los mártires estudiantiles obreros, como Líber Arce y Susana Pintos, respectivamente.
El legislador remarcó que a comienzos de los años setenta la CNT dio sus primeros pasos en un marco de torturas en las cárceles contra militantes sociales y sindicales, con 5.300 trabajadores presos. Recordó que, a raíz del asesinato de los ocho mártires del PCU en la seccional 20 del Paso Molino, hubo un paro de 48 horas.
Con posterioridad, el día de la disolución de las Cámaras, los trabajadores tomaron la decisión “más heroica” de realizar la Huelga General. “En casi toda América Latina hubo dictadura, pero solo en Uruguay una huelga general y pacífica de 15 días para enfrentarla. Una acción organizada que costó muy caro, con muertos, presos y trabajadores despedidos”, afirmó.
Andrade dijo que la dictadura cívico-militar tuvo como “principal enemigo” a los trabajadores organizados y aseguró que el primer plebiscito que perdió la dictadura fue con los trabajadores organizados. Explicó que la CNT, desde la clandestinidad, definió agarrar las planillas y convocar a los trabajadores, en medio de la dictadura y con los dirigentes presos, a reclamar afiliarse a los sindicatos de la vieja CNT, que habían sido disueltos por decreto, cuando la dictadura pretendía crear una organización aparte. “Esa fue una lucha de coraje, de ética y épica que había construido el movimiento sindical y no había dictadura que la pasara por arriba”, remarcó.
El parlamentario frenteamplista también señaló que durante la dictadura se pagó un alto precio, con allanamientos de locales, y recordó que el sindicato de la construcción fue transformado en un centro clandestino de reclusión y tortura después de la huelga del 9 de octubre de 1974. Lo mismo ocurrió, agregó, con otros sindicatos como la UNTMRA.
Dijo que también hubo trabajadores “asesinados bajo torturas, muchos de ellos aún desaparecidos y algunos cuyos restos fueron hallados”. Agregó que la lista es interminable. Sin embargo, sostuvo que el movimiento sindical encontró la forma de resistir, aun cuando la dictadura quiso cambiar la fecha del 1º de Mayo.
También resaltó el papel del PIT y de la FUCVAM en 1983. “La dictadura fue derrotada por el pueblo uruguayo”, afirmó, y señaló que con el tiempo surgieron otras agendas, como la “lucha contra la impunidad, en los años ochenta; la defensa por las empresas públicas, en los noventa; y organizarse en medio de la crisis de 2002”.
Dijo que en la militancia “aprendió que el hambre de un trabajador tiene que doler igual, sea blanco, colorado o comunista”, y puntualizó que se cumplen 60 años de la central de trabajadores “más poderosa del país, la que cuando las papas quemaron supo estar a la altura de la historia y que pagó un precio muy alto”.
Finalmente, se preguntó cómo sería Uruguay sin los trabajadores sindicalizados, sin sus luchas y sin sus conquistas, sin su acción colectiva y comunitaria. “Sin dudas sería un peor país”, expresó Andrade. Cabe señalar que al término de su intervención, varios senadores, como así también el público que se encontraba en las barras, aplaudieron de pie al legislador.
Bianchi reivindicó la independencia sindical y destacó a José D’Elía
Con posterioridad hizo uso de la palabra la senadora del Partido Nacional Graciela Bianchi, quien señaló que el espíritu del movimiento sindical debe ser “crítico porque vivimos en una democracia y en un país que tiene a la libertad como uno de sus valores fundamentales”.
“Cómo no vamos a reconocer a todo este movimiento sindical que se originó a fines del siglo XIX”, afirmó.
Aseguró que el movimiento sindical fue muy importante en Uruguay y que la CNT fue una “síntesis de situaciones e instituciones que se fueron creando con muchas dificultades a lo largo del tiempo”.
Manifestó que “debe existir independencia de clase, la cual muchas veces tiene que ser independencia de partidos políticos porque ahí es donde comienzan a confundirse las cosas”.
“Sobre esa base es que respetamos enormemente al movimiento sindical”, dijo la legisladora nacionalista, quien destacó el rol de Enrique Rodríguez, dirigente que fue admirado por su “mesura, ecuanimidad y carácter pacífico para negociar en los conflictos”.
También hizo mención a la muerte de los ocho militantes del Partido Comunista, el 17 de abril de 1972. Recordó que ella estaba en el acto y resaltó el discurso del entonces secretario de Organización del PCU, Jaime Pérez, quien pronunció un discurso “sumamente pacifista” y representaba a muchos izquierdistas que estaban en la calle cuando habían matado a ocho comunistas.
Recordó el acto del 1º de Mayo de 1983, en el cual también dijo que estuvo presente porque la dictadura la sintieron todos quienes tenían un espíritu libre.
Aseguró que quiere y respeta a quienes conoció y no conoció dentro del movimiento sindical y que se jugaron la vida por la recuperación de la democracia, pero “sin resentimientos, sin gritos y sin ver la historia sesgada”.
Reconoció que quienes pagaron el precio más alto en presos y torturas fueron el Partido Comunista, el Partido Socialista y también el Movimiento de Liberación Nacional. “A mi generación nos quitaron la juventud”, remarcó.
Bianchi destacó que el PIT-CNT fue importante para “terminar de atar la salida de la dictadura”.
“Saludamos con enorme orgullo tener ese movimiento sindical que sintetizó en la CNT”, afirmó, y reivindicó el papel de José “Pepe” D’Elía, a quien definió como “ejemplo de dirigente sindical del país”. Agregó que fue la mejor muestra de un movimiento sindical “negociador, democrático, pacífico” y que, antes de tomar una medida, siempre trató de buscar el entendimiento.
“Inclino mi gran admiración de este principio fundamental de decir sí a los derechos de los trabajadores, sí al derecho a la sindicalización, sí a un país democrático y republicano y sí al diálogo y a la independencia del movimiento sindical”, puntualizó Bianchi.
Viera: “El momento más alto de la CNT fue la defensa de la democracia”
Por su parte, el senador del Partido Colorado Tabaré Viera remarcó que la CNT fue la raíz directa de la central única que se conoce en la actualidad como PIT-CNT.
En 1966, por primera vez, los trabajadores uruguayos tuvieron una sola casa. “No fue un regalo ni una casualidad”, afirmó. Aquellos dirigentes tuvieron la “grandeza de entender que lo que los unía -como el salario, la jornada y la dignidad del trabajo- pesaba más que lo que los separaba”.
Esa unidad no se encerró en sí misma, porque la CNT convocó al Congreso del Pueblo, reuniendo a sindicatos, estudiantes, cooperativas, jubilados, pequeños productores y organizaciones de todo el país. “No fue un acto de protesta, sino un esfuerzo por pensar el Uruguay y proponer soluciones. Los trabajadores organizados eligieron el camino de la discusión y la propuesta”, señaló Viera.
El senador dijo que el Partido Colorado nunca vio en el sindicato un enemigo. “El Batllismo nació de la convicción de que el Estado no puede ser neutral cuando se enfrentan el fuerte y el débil y que su deber es ponerse del lado del más débil para que la libertad no sea un privilegio de pocos”, expresó.
El parlamentario colorado recordó las distintas leyes laborales impulsadas durante el gobierno de José Batlle y Ordóñez, como la de accidentes de trabajo, la jornada de ocho horas y las pensiones a la vejez, así como posteriormente los Consejos de Salarios, “hoy uno de los pilares de la paz social”.
“El momento más alto de la CNT fue la defensa de la democracia, implementando de inmediato la Huelga General con ocupación de lugares de trabajo, tras el golpe de Estado del 27 de junio de 1973”, recordó. Afirmó que, aun en la clandestinidad, la organización “no se rindió” y que, cuando el país comenzó a recuperar la voz, allí estuvo en el acto del 1º de Mayo de 1983.
Destacó asimismo a los dirigentes sindicales de la época del retorno a la democracia, porque cuando llegó la hora de reconstruir eligieron el “acuerdo” y se sentaron junto a los partidos políticos y las organizaciones empresariales en la Concertación Nacional Programática (CONAPRO).
Viera remarcó que el mundo del trabajo que viene es muy distinto al de 1966, por lo que señaló que existen dos caminos equivocados: “uno es avanzar en que se pueden recortar derechos, y el otro es cerrar los ojos y defender cada puesto como si el mundo no cambiara”. Agregó que el camino correcto es más difícil, pero es el único que funciona el de “ganar más competitividad con más productividad”.
“El país necesita una central fuerte para representar a los trabajadores, inteligente para entender los cambios antes de que nos pasen por encima y moderna para incorporar a los nuevos trabajadores y formas de trabajo. Además de volcada al diálogo”, expresó Viera.
Dijo que lo más importante es lo que une al Partido Colorado con los trabajadores. “La convicción de que los derechos de los trabajadores y las libertades públicas caminan juntas y que los conflictos se resuelven con la ley, el diálogo y el voto y nunca con la fuerza”.
También hicieron uso de la palabra los senadores frenteamplistas Daniel Caggiani, Daniel Borbonet, Liliam Kechichian, Gustavo González, Eduardo Brenta, Felipe Carballo y Constanza Moreira.
Asimismo, el Senado aprobó por unanimidad la moción presentada por Andrade para remitir la versión taquigráfica completa de la sesión a la Federación Sindical Mundial, a la Confederación Sindical Internacional, al PIT-CNT, a sus filiales, a las juntas departamentales y a los partidos políticos.
Marcelo Abdala: “Todo el sistema político” rindió homenaje a la unidad del movimiento sindical
En diálogo con los medios de comunicación, el presidente del PIT-CNT, Marcelo Abdala, expresó que “es muy importante que el Parlamento Nacional y todo el sistema político le hayan rendido homenaje a la unidad del movimiento sindical, a su papel por construir democracia e igualdad y defender palmo a palmo los derechos de los trabajadores, que al final de cuentas tiene que ver con promover el bien común y mejorar la vida de nuestra gente”.
“Aquí se colocaron las notas principales de una larga historia que se confunde con la historia nacional, con el surgimiento del movimiento sindical y sus experiencias, cómo contribuyeron al avance de la legislación laboral, de qué manera sus luchas fueron pautando la necesidad para la clase trabajadora de actuar unida, lo que se concretó en el Congreso de unificación de los días 29 y 30 de septiembre y 1º de octubre de 1966”, agregó.
El presidente de la central sindical manifestó que “en una historia muy compleja, muy sacrificada, hay mucha vida, mucho amor destinado a la mejora de la vida de la clase trabajadora”. También dijo que la CNT enfrentó a la dictadura pagando un altísimo precio, defendió las empresas públicas y hoy defiende la necesidad de que Uruguay se encamine hacia una “estrategia de desarrollo pensada para la buena vida de las personas”.
“En un momento de una enorme innovación tecnológica que está trastocando todo el mundo del trabajo, es absolutamente trascendente encontrar una manera de diversificar la matriz productiva, de asociar el mundo del trabajo a la ciencia y a la tecnología, pero con determinadas reglas, con determinados procesos de avances sociales que permitan que esta tecnología, en vez de ser un factor de exclusión de la gente, sea un factor de buena vida y de incorporación”, planteó Abdala.