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Definiciones estratégicas de la central sindical
Marcelo Abdala: Trabajo, salario, industrialización y antiimperialismo serán las claves del acto del PIT-CNT del 1º de mayo
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Marcelo Abdala
Marcelo Abdala, presidente del PIT-CNT

De cara al Día Internacional de los Trabajadores, que se celebrará el viernes 1º de mayo con un acto central en Montevideo y diversas actividades en todo el interior del país, el presidente del PIT-CNT, Marcelo Abdala, despliega una intensa agenda que incluye visitas a fábricas y participación en asambleas. En esos ámbitos expone los ejes centrales de la plataforma reivindicativa de la central sindical, que incluyen la generación de empleo de calidad, la mejora del salario, la reducción de la jornada laboral sin pérdida salarial, el impulso a una estrategia nacional de desarrollo, la transformación de la matriz productiva, la redistribución de la riqueza con justicia social, el fortalecimiento de la negociación colectiva, la ampliación de derechos en materia de seguridad social y el rechazo al imperialismo.

En las últimas horas, Abdala ha participado en recorridas por distintos lugares de trabajo y en asambleas de trabajadores, donde informó sobre los contenidos de la plataforma del PIT-CNT de cara al acto central del 1º de mayo, cuya consigna es: “Por trabajo, salario y justicia social; el Uruguay es su gente”.

El dirigente también se pronunció sobre distintos aspectos que preocupan a la clase trabajadora, entre ellos  el acceso al empleo -especialmente para jóvenes y mujeres-, la calidad del trabajo, la precarización laboral, la informalidad, la necesidad de desarrollo productivo, las desigualdades sociales y los desafíos que plantea la revolución tecnológica.

Sobre las medidas del gobierno orientadas a atender la situación del empleo, dirigidas a poblaciones específicas, señaló que “siempre son bienvenidas aquellas que impliquen discriminación positiva para facilitar el ingreso al trabajo de los sectores más vulnerados”.

“Tenemos un problema estructural con el acceso al trabajo por parte de los jóvenes. Tenemos un problema estructural con respecto a generar las condiciones para que la mujer trabajadora se pueda involucrar en mayor medida en el mercado de trabajo. Y hay otras poblaciones que también requieren políticas específicas. Así que, en general, esas inquietudes son bienvenidas por parte de nuestro PIT-CNT”, afirmó Abdala en el programa Arriba Gente de Canal 10.

Indicó que la central sindical participó en la creación de estas medidas “de manera relativa”, a través de instancias de intercambio en el Instituto Nacional de Empleo y Formación Profesional (INEFOP), ámbito vinculado a la generación de políticas activas de empleo.

“Efectivamente se vienen generando más puestos de trabajo que los que se pierden, pero tenemos un problema con la calidad del trabajo”, advirtió. En ese sentido, señaló que existen procesos globales que impactan en la región. “En Argentina, más de un 60% de la población trabajadora está en la informalidad, está precarizada. En Uruguay vienen prosperando algunas formas de precarización del trabajo que nos preocupan”.

Abdala sostuvo que, más allá de estas herramientas, el centro del problema radica en la necesidad de una Estrategia Nacional de Desarrollo que permita “sofisticar la matriz productiva del país, incorporando criterios de redistribución de la riqueza y justicia social como forma de abatir la exclusión y la vulneración de derechos”.

“Muchas veces la gente tiene disposición a participar, por ejemplo, en los cursos del INEFOP, pero finalizados los cursos igual no tiene dónde trabajar. Entonces, el problema no es solamente cómo elevamos la capacitación de la mano de obra, sino que tiene que mejorar la demanda de capacidad de trabajo”, afirmó.

En esa línea, planteó que “faltan puestos de trabajo” y que es necesario abrir una agenda de conversaciones en el Diálogo Nacional por el Desarrollo, que está en proceso de inicio. Señaló que existe una instancia tripartita con participación gubernamental -incluyendo a la OPP y la ANDE-, junto a la Confederación Gremial Empresarial, la Cámara de Comercio y el PIT-CNT.

Subrayó que la financiación del desarrollo, la mejora de la inversión y la organización del trabajo “son aspectos clave para generar empleo”. También destacó la importancia de “una apuesta competitiva basada en la calidad, con unidades productivas especializadas y una dinámica de inversión que permita crear puestos de trabajo que hoy no existen”.

En cuanto al rol del Estado, sostuvo que puede contribuir mediante políticas de compras públicas que prioricen proveedores nacionales que generen empleo. “El Estado es demandante de muchos bienes y servicios. Si esa demanda se asocia a un sistema de compras públicas que promueva proveedores nacionales, ahí tenemos una beta para avanzar”, indicó, y añadió que “la inversión privada también es muy importante”.

Señaló que la participación nacional en las compras del Estado se ha deteriorado con el tiempo y que tanto esta herramienta como la inversión extranjera directa pueden ser relevantes, siempre que promuevan la integración con proveedores locales. “No es lo mismo una inversión que llega con todos sus insumos desde el exterior, que una que negocia con el Estado e incorpora proveedores nacionales”, afirmó.

En relación con la reducción de la jornada laboral, reafirmó que el PIT-CNT mantiene firme su impulso a esta propuesta. Contrastó dos caminos en América Latina, “uno de retroceso en derechos laborales -como el que, según señaló, atraviesa Argentina tras la reforma impulsada por el gobierno de Javier Milei- y otro que vincule la revolución tecnológica con mejoras en la calidad de vida”.

“Si los fines de los procesos sociales no son la calidad de vida de la gente, ¿cuáles son? Si la revolución tecnológica solamente va a aumentar la desigualdad, ¿para qué sirve?”, cuestionó. En ese marco, sostuvo que una de las formas de distribuir las ganancias de productividad es reducir el tiempo de trabajo sin afectar el salario.

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Marcelo Abdala

Consultado sobre la propuesta del secretario de Presidencia, Alejandro Sánchez, de permitir la inversión de ciudadanos en empresas públicas, Abdala diferenció dos aspectos. Por un lado, expresó el “rechazo del movimiento sindical a cualquier apertura del capital accionario que implique modificar la propiedad estatal definida en plebiscitos (1992 y 2004)”. Por otro, señaló la necesidad de “generar mecanismos de financiamiento del desarrollo, como una banca de inversión que canalice el ahorro nacional”.

Advirtió que existen alrededor de “60.000 millones de dólares de uruguayos depositados en el exterior” y señaló que “la falta de instrumentos adecuados puede derivar incluso en fraudes como el caso Conexión Ganadera. El Estado debe modernizarse, pero no en un sentido privatizador”, afirmó.

También planteó la necesidad de revisar el sistema tributario, señalando que existen sectores con alta rentabilidad que deberían contribuir a una inversión socialmente sostenible. “Si uno de cada tres niños vive en hogares por debajo de la pobreza en un país que exporta alimentos para más de 30 millones de personas, algo está fallando”, sostuvo.

Sobre la política económica del gobierno, evitó adjetivaciones, pero consideró que “hace falta un talante más profundo de transformación” para atender problemas estructurales como “la pobreza infantil, la falta de empleo de calidad y la desindustrialización”.

En materia de seguridad social, cuestionó el esquema actual de aportes. “El trabajador aporta un 15% de su ingreso y el empleador un 7,5%. La OIT recomienda que sea al menos en partes iguales”. Además, planteó que, en el contexto de la revolución tecnológica y la reducción del empleo tradicional, las empresas deberían aportar en función de su rentabilidad.

País Industrial 

Por otro lado, Abdala participó en una entrevista en la diaria radio, junto con el presidente de la Cámara de Industria, Leonardo García. Ambos se refirieron a la iniciativa conjunta entre el PIT-CNT y la Cámara de Industrias, denominada “País Industrial, Trabajadores y Empresas en Acción por el Desarrollo de Uruguay”, que apunta a impulsar el desarrollo productivo y el empleo de calidad.

Sobre esta propuesta, el presidente de la Cámara de Industrias del Uruguay, Leonardo García, resaltó la importancia que ambas partes se hayan reunido para planificar esta propuesta. 

En el mismo sentido, Abdala subrayó que se trata de “un cambio cualitativo”, ya que por primera vez empresarios y trabajadores presentan propuestas conjuntas en una agenda común, articulando intereses distintos en una “intersección” orientada al desarrollo industrial.

El proyecto aborda, entre otros aspectos, la formación para el trabajo del futuro, la investigación y el diseño de políticas públicas. Tendrá una duración de dos años, aunque sus resultados podrán presentarse de forma anticipada.

Abdala se refirió a la subestimación del empleo industrial debido a problemas de clasificación, señalando que “muchas actividades consideradas servicios forman parte del núcleo industrial”. En ese sentido, estimó que “el sector podría involucrar cerca de 250.000 puestos de trabajo”.

Recordó que en los años 90 la industria manufacturera pasó de representar el 26% al 18% del PBI, con la pérdida de al menos 70.000 empleos, y advirtió sobre sucesivas olas de desindustrialización.

Planteó la necesidad de una “estrategia integral que incluya compras públicas, defensa de la industria nacional, promoción de proveedores locales, inserción internacional con complementación productiva y políticas coherentes para sostener y expandir el empleo”.

También destacó la importancia de “definir ejes estratégicos nacionales para orientar la formación, articulando el sistema educativo con el mundo del trabajo”, y subrayó la necesidad de “mejorar las capacidades básicas de la población”.

En relación con el MERCOSUR, señaló que “la región debe avanzar en proyectos concretos de complementación productiva” y criticó la “falta de dinamismo de los ámbitos sociolaborales”.

Sobre la marca “Uruguay Industrial”, incluida en la propuesta, sostuvo que “el país debe apostar a una estrategia de competitividad basada en la calidad, dada su escala productiva, integrando dimensiones como innovación, relaciones laborales y sustentabilidad”.

Abordó la necesidad de “promover el desarrollo territorial, con énfasis en el norte del país”, destacando el potencial de la industrialización de la madera. 

También reiteró críticas al acuerdo entre la Unión Europea y el MERCOSUR, señalando “la falta de participación y la necesidad de proteger la industria nacional, especialmente en áreas como las compras públicas”.