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Pensar con altura
Reducción de la jornada laboral, eje de un debate plural en el Colegio de Abogados
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La reducción de la jornada laboral fue el eje de una mesa de debate organizada por el Colegio de Abogados del Uruguay (CAU), que reunió a representantes del movimiento sindical, el ámbito académico, económico y el derecho laboral. Durante la actividad se analizaron los desafíos, oportunidades e impactos de una eventual reforma, en un intercambio marcado por la pluralidad de enfoques, el respeto y la búsqueda de puntos de coincidencia en torno a uno de los temas que ocupa la agenda pública.

Días pasados se realizó la mesa de trabajo “Reducción de la jornada laboral. ¿Sí o no?”, organizada por la Comisión de Asuntos de Relevancia Pública del Colegio de Abogados del Uruguay (CAU).

La actividad contó con la participación de Marcelo Abdala, presidente del PIT-CNT; Hernán Bonilla, economista y presidente del Centro de Estudios para el Desarrollo (CED); y Mario Garmendia, abogado y presidente de la Comisión de Derecho Laboral.

En ese marco, el director del CAU, explicó al Portal del PIT-CNT que el evento fue organizado por la Comisión de Asuntos de Relevancia Pública del CAU, creada en 2025 durante la presidencia de Laura Capalbo. Dicha comisión se consolidó bajo la actual presidencia de Florencio Macedo y comenzó a funcionar en febrero de este año.

“La idea de esta comisión es posicionar al CAU como un partícipe activo en los debates de asuntos públicos y algo que es muy importante para nosotros, y creo que se logró con creces en el evento sobre la reducción de la jornada laboral, es acercar lo académico a la sociedad, que no siempre es fácil”, señaló.

Arroyo recordó que la actividad sobre la reducción de la jornada laboral fue el segundo evento organizado por la comisión. El mes anterior se había realizado una instancia centrada en la ética profesional en el trabajo. La intención, indicó, es mantener una frecuencia aproximada de una actividad mensual.

“Siempre la idea es ir tocando temas de diferentes ramas del derecho, convocando a distintos exponentes que cada tema pueda tener. Y, ni que hablar, que en un tema como la reducción de la jornada nos encantó poder contar con el movimiento sindical. También convocamos a un representante del Centro de Estudios para el Desarrollo con un perfil económico y contamos con la participación de Mario Garmendia desde el punto de vista del derecho laboral, para tener tres miradas y tres puntos de vista contrapuestos, o no del todo, porque en muchos descubrimos que existen coincidencias”, dijo.

El abogado señaló que uno de los objetivos centrales de la comisión es “promover debates profundos, serios y desde el respeto” sobre temas respecto de los cuales el Colegio aún no tiene una posición institucional definida.

“En este tema de la reducción de la jornada de trabajo, por ejemplo, el Colegio aún no tiene una postura formal tomada, entre otras cosas, porque no contamos todavía con un proyecto de ley o una propuesta de reglamentación concreta. Entonces nos pareció importante brindarles a nuestros socios, y también a nosotros mismos, la posibilidad de escuchar a los exponente y a quienes están involucrados en la discusión para darnos insumos útiles que el día de mañana nos  ayuden a tomar posición. De esta forma, el objetivo que buscamos es un debate de ideas de alto nivel. No es nuestra intención hacer un debate en el que los expositores incurran en chicanas o agresiones; todo lo contrario”, aclaró.

En ese sentido, destacó que una de las últimas preguntas formuladas durante el encuentro estuvo orientada a identificar puntos de coincidencia entre los expositores.

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Las últimas preguntas, tanto para Hernán Bonilla como para Marcelo Abdala, apuntaron -precisamente- a mencionar qué punto del otro consideraban válido aunque no compartieran su postura. "Lo hicimos para fomentar y dejar en evidencia que mucho de lo que dijo cada uno era reconocido por el otro como válido. Sabíamos que eso iba a pasar. Esa es justamente la idea, que creo que es lo que menos estamos encontrando en la sociedad, debates por lo alto, con ganas de construir y no de aumentar las brechas existentes”, agregó.

Arroyo valoró especialmente el alto nivel de las exposiciones realizadas por Bonilla y Abdala y subrayó el clima de respeto que predominó durante toda la jornada.

“Tanto Abdala como Bonilla, cada uno desde su área, brindaron exposiciones sumamente sólidas", remarcó. Agregó que ambos expusieron motivos sumamente válidos y muchos de ellos coincidentes. “Tanto en los problemas o costos que puede traer la reducción de la jornada laboral como en los beneficios que puede generar, ninguno desconocía los argumentos del otro porque son cuestiones sumamente válidas". Además, destacó "la solidez" argumental de cada uno de los expositores; "después, obviamente, cada uno representa en cierta medida los intereses de quienes representa y tiene visiones distintas del mundo, y ahí estuvo lo rico del intercambio”.

También destacó el aporte realizado por Mario Garmendia en la apertura del encuentro, particularmente en relación con la necesidad de actualizar la normativa laboral vigente.

“Los dos discursos, tanto el de Bonilla como el de Abdala, se apoyaron también en la introducción realizada por Mario Garmendia sobre los puntos que es necesario mejorar del derecho laboral. Por ejemplo, la necesidad de una actualización de la normativa laboral, que todos sabemos que es sumamente vetusta y que en muchos aspectos ya no se corresponde con la realidad actual. Un ejemplo es nuestra ley de ocho horas aprobada en 1915; pasaron más de cien años y esas son las leyes con las que los abogados tenemos que lidiar todos los días en los juzgados. Incluso hacen referencia a puestos de trabajo que hoy prácticamente no existen, como el de chofer de tranvías, entre otros”.

Arroyo advirtió además que estos desafíos se producen en un contexto de profundas transformaciones.“Vivimos en un mundo que está cambiando de manera vertiginosa y en el que no tenemos idea de cuáles serán los cambios que se vendrán dentro de dos, tres o cinco años. Ya está cambiando de forma rotunda incluso la propia abogacía”.

Finalmente, reafirmó la voluntad de la comisión de continuar promoviendo este tipo de instancias y no descartó una nueva actividad específicamente dedicada a la reducción de la jornada laboral.

“Vamos a seguir haciendo estos eventos. Incluso no descartamos, dado el interés que detectamos en este tema particular, realizar una segunda actividad sobre la reducción de la jornada, quizás centrándonos en algún aspecto específico. También quiero agradecer al PIT-CNT, en la persona de Marcelo Abdala, a quien ya comprometimos para futuros eventos, y pedir su colaboración para seguir desarrollando este tipo de actividades”, puntualizó. 

Posturas contrapuestas y coincidencias 

Mario Garmendia aclaró al inicio de su intervención que no existe aún una postura oficial de la Comisión de Derecho Laboral sobre este tema, por lo que precisó que sus reflexiones fueron realizadas a título personal.

“Avanzamos hacia una reducción de la jornada. Creo que esta respuesta se impone por la fuerza de los hechos y la evolución histórica del trabajo”, sostuvo.

Agregó que el tiempo de trabajo está en el “origen” de la legislación obrera y de las leyes de fábricas, incluso mucho antes de que surgieran institutos como la protección contra el despido, la estabilidad laboral o la negociación colectiva tal como se la conoce actualmente.

Según explicó, hablar del tiempo de trabajo implica, en definitiva, discutir “cuánto tiempo de vida puede ser absorbido por el trabajo”. Recordó que, históricamente, el trabajo industrial no solo ocupaba la jornada laboral, sino que también condicionaba y acortaba la vida de las personas trabajadoras. En ese sentido, señaló que la regulación del tiempo de trabajo significó trazar una frontera entre la “subordinación y la vida personal”.

Asimismo, indicó que este terreno “nunca fue aséptico”, ya que en él confluyen intereses diversos e incluso contrapuestos entre las empresas, los trabajadores y la sociedad en su conjunto.

Por su parte, Marcelo Abdala planteó que, a su entender, no existen fundamentos que permitan sostener que una reducción del tiempo de trabajo sea inviable si se la concibe como un avance social y un beneficio para la calidad de vida de las personas.

El presidente del PIT-CNT remarcó que la actual revolución tecnológica está transformando todos los aspectos de la vida económica y social. Señaló que uno de sus resultados es la reducción del tiempo de trabajo socialmente necesario para producir los bienes y servicios que consume la población y para reproducir las condiciones de vida de la sociedad. Sin embargo, advirtió que estos cambios se producen en un contexto en el que emergen nuevas formas de organización económica que generan incrementos “escandalosos” de la desigualdad.

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En ese marco, sostuvo que las ganancias de productividad que la humanidad viene conquistando podrían distribuirse de manera más equitativa entre los distintos actores sociales.

Abdala también afirmó que una reducción del tiempo de trabajo contribuye a mejorar el clima laboral dentro de las empresas, favorece una disminución de los problemas vinculados a la salud laboral, ayuda a reducir los accidentes de trabajo, genera mejores condiciones para la inserción de las mujeres en el mercado laboral y fortalece las posibilidades de desarrollar una competitividad genuina. Además, enfatizó que tiene un impacto positivo directo en la calidad de vida de las personas trabajadoras.

A su turno, Hernán Bonilla aclaró que, desde su perspectiva como economista, la reducción de la jornada laboral depende de cuestiones estructurales y de fondo. Reconoció que la legislación laboral uruguaya requiere “actualizaciones”, pero sostuvo que cualquier discusión sobre una reducción de la jornada debe analizarse en el contexto general del marco normativo laboral del país.

Bonilla señaló que una reducción de la jornada laboral con mantenimiento del salario debe “ir de la mano de la discusión de la productividad”, ya que, de lo contrario, podría generar un incremento de costos que estimó cercano al 20%. En ese sentido, alertó que la mayoría de las empresas uruguayas son pequeñas y medianas empresas (PYMES), para las cuales ese aumento de costos podría representar una dificultad significativa.

Asimismo, subrayó que la economía uruguaya se encuentra, desde la segunda mitad de 2025, “prácticamente estancada”. Si bien reconoció que el empleo ha mostrado crecimiento en los últimos tiempos, advirtió que “no se están viendo buenas perspectivas para la creación de empleo para este 2026”.

Por ello, consideró que una medida de este tipo, si no está vinculada a incrementos de productividad -que, según señaló, permanece estancada en términos generales desde hace aproximadamente una década-, “podría llevar a problemas para las PYMES y a un aumento del costo de vida, los precios y la inflación”.

Perfil

Martín Arroyo Akiki es Doctor en Derecho, especialista en Derecho Procesal. Actualmente su práctica profesional abarca distintas ramas del Derecho, especializándose en Derecho Procesal, Civil, Laboral, Familia, Violencia Doméstica y de Género. Dentro del Colegio de Abogados, integra el Directorio y es presidente de la Comisión de Asuntos de Relevancia Pública.