El presidente de la Confederación de Sindicatos Industriales (CSI) y de la Unión Nacional de Trabajadores Metalúrgicos y Ramas Afines (UNTMRA), Danilo Dárdano, afirmó que el panorama de cara a la negociación colectiva “es de incertidumbre y complicaciones”, ya que la mayoría de los subgrupos aún no se han abierto.Anunció que el próximo jueves 25 habrá una movilización de la CSI junto a otros sindicatos industriales y de distintos sectores de la actividad. En el sector industrial se han perdido más de 4.000 puestos de trabajo, lo que evidencia para la CSI que el gobierno de Lacalle Pou dejó "una Ferrari dibujada en un papel".
En diálogo con el Portal del PIT-CNT, Dárdano dijo que en el caso de los metalúrgicos, la asamblea general resolvió por unanimidad no aceptar categorías de trabajadores “A” y “B”, y mantener los beneficios conquistados en la huelga de 2011 a través del Fondo Social Metalúrgico. “Nos mantuvimos en no abrir los subgrupos si no tenemos Fondo Social en esos dos sectores, pero la respuesta empresarial volvió a ser negativa”, señaló. Incluso, indicó que el ministro de Trabajo y Seguridad Social, Juan Castillo, realizó gestiones para convencer a los sectores del plástico y la electrónica de aceptar el Fondo, pero la negativa persiste, según confirmó al Portal.
“Es una cuestión ideológica de clase, en particular en plástico y electrónica”, dijo. Agregó que esas mismas patronales “nos piden gestiones por compras públicas, en UTE o ANCAP, y después votan en contra en la asamblea”.
Según Dárdano, los sindicatos no pueden dejar de actuar “en defensa del trabajo y de la industria nacional”, aunque las patronales carezcan de coherencia. “Tenemos que calmarnos, porque si nos guiamos por el enojo terminaríamos perjudicando a nuestros compañeros. Entonces seguimos haciendo gestiones que a simple vista puedan leerse a favor de las patronales, pero la razón fundamental es que detrás está la defensa de los puestos de trabajo”.
El dirigente sindical adelantó que la UNTMRA lanzará una campaña para que los trabajadores de plástico y electrónica sepan qué pierden cada año por la falta del Fondo Social. “No hablamos de reducción horaria ni aumento salarial, solo de un Fondo Social. Eso incluye temas esenciales como salud mental, útiles escolares y liceales, apoyo para hijos en la universidad, atención odontológica, lentes y turismo social. Por tanto, es importante que los trabajadores lo visualicen”, remarcó.
Movilización industrial y Presupuesto
Dárdano informó que el próximo jueves 25 habrá una movilización de la CSI junto a otros sindicatos de distintos sectores. “Se hablaba de un paro parcial, seguramente incluyamos reclamos vinculados al Presupuesto Nacional, porque también define cuestiones centrales para la producción y la industria nacional. Además, respaldaremos a sectores que hoy atraviesan conflictos graves como la pesca, la carne, los lácteos y el cuero, particularmente los trabajadores de Paysandú”.
El dirigente planteó la necesidad de proyectar acciones a corto, mediano y largo plazo en los núcleos industriales. En ese marco, adelantó que este jueves 11 de septiembre tendrá lugar la segunda reunión del Consejo de Industria, que funcionará en el LATU con participación de la central sindical, la Cámara de Industrias, la CUTI, la UDELAR, la UTEC y la UTU. “Será un espacio de mirada estratégica de mediano y largo plazo, mientras que en los núcleos industriales -como metalmecánica, lácteos, vestimenta, cuero y calzado- habrá que poner parches para las urgencias inmediatas”, explicó.
Pérdida de empleos y el caso Yazaki
El presidente de la CSI advirtió que en los últimos seis o siete meses se perdieron unos 4.000 puestos de trabajo formales. “Se habló de que el gobierno entregaba una Ferrari, yo diría que entregó una Ferrari dibujada en una hoja de papel A4. Es un disparate lo que estamos perdiendo. No veníamos de una panacea en los gobiernos anteriores, había problemas que incluso se profundizaron, pero hoy estamos en una situación muy complicada”, señaló. En este sentido, mencionó especialmente la situación de los trabajadores de Yazaki, en Colonia y Las Piedras, donde existe incertidumbre por la extensión del seguro de paro parcial acordado tras el cierre de la empresa. “Cuando cerró Yazaki se pactó políticamente seis meses de seguro y otros seis meses más de seguro especial. Los primeros seis ya pasaron y estamos esperando confirmación de la segunda etapa. Son 1100 trabajadores y trabajadoras que dependen de eso. Si se niega, sería una bomba social”, advirtió.
El dirigente dijo que transmitieron a las autoridades que los acuerdos escritos y de palabra deben cumplirse. “En el actual gobierno hay mayor sensibilidad hacia los trabajadores, pero los compromisos se cumplen. Estamos a la expectativa de que se confirme la extensión de los seguros en estas horas”.
Dárdano sostuvo que medidas como los seguros de paro especiales “cuestan millones de dólares”, pero subrayó la necesidad de contar con un “colchón social”. “¿Cuál es la alternativa? En Colonia, en Las Piedras, o en Paysandú, donde todo el pueblo dependía del frigorífico, no hay otra alternativa. Sabemos que los recursos son escasos, pero hay que sacarlos de algún lado”, afirmó.
En esa línea, dijo que los anuncios presupuestales “van en la dirección correcta, aunque faltan medidas”, y reiteró que “no debe ser el trabajador quien siga pagando más con aumentos de IVA. Hay que buscar que los que más tienen paguen más, especialmente en esta coyuntura”.