La capitana del barco
Con apenas 21 años, Daniela Lópes vivió el secuestro, la violencia y la tortura durante la interceptación israelí a la Global Sumud Flotilla, que intentaba romper el bloqueo sobre Gaza. Durante los días previos al secuestro y la prisión, se preparó para llegar a Gaza con medicamentos y alimentos. Nunca se había subido a un barco y en pocos días, junto a activistas de otras tierras, tuvo que aprender algo de mecánica, a intentar reparar motores, a no responder a las provocaciones y las coordenadas básicas para resistir cuando las tropas del ejército de Israel les secuestraran en aguas internacionales. Fue testigo y protagonista de días y noches que marcarán la historia contemporánea. Durante un trayecto del recorrido, tuvo que tomar el timón del barco en el que viajaba y se hizo cargo de sus compañeros húngaros, catalanes, vascos y de otras tierras.