Tengo una banda amiga que me aguanta el corazón
Sonríen. A pesar de todo, sonríen. Vienen de lejos, con sus convicciones y sus certezas y llevan adelante una huelga de hambre en la denominada "carpa de la dignidad". Están dando una pelea desigual desde el día en que la empresa CLALDY los despidió por integrar el sindicato. Ellos matean y explican. Y sonríen, porque son gente simple, de esa que nunca le desea mal a nadie. Solo reclaman el derecho a trabajar.