El Sindicato Único de Trabajadores de Instituciones Gremiales y Afines (SUTIGA) realizó este miércoles 11 de marzo un paro y concentración frente a la sede del Ministerio de Desarrollo Social (MIDES) en reclamo del cobro de salarios adeudados que afecta a aproximadamente mil trabajadores tercerizados.
La medida incluyó un paro de 24 horas y una movilización frente a la sede ministerial, además de acciones sindicales en diferentes dispositivos de la secretaría de Estado.
Diego Andrada, integrante de la Dirección Nacional del SUTIGA y secretario de Tercerizados, reflexionó sobre la gravedad de la situación, señalando que cerca de mil trabajadoras y trabajadores registran adeudos salariales.
En diálogo con el Portal del PIT-CNT, Andrada manifestó su “preocupación” por el escenario actual y planteó la urgencia de que las autoridades del MIDES, responsables de las políticas públicas, terminen de laudar el pago de los salarios y presenten una solución definitiva. Según indicó, también es necesario que las organizaciones a las que el Ministerio terceriza los servicios cumplan con el pago de los sueldos para que los trabajadores puedan concurrir a los refugios y dispositivos del MIDES a realizar sus tareas.
El dirigente sindical recordó que el MIDES había anunciado una solución en diciembre, que implicaba garantizar el pago de los salarios más allá de las cuestiones administrativas de las ONG o cooperativas encargadas de los servicios. Sin embargo, sostuvo que la medida “no dio resultados”.
“Eso se anunció en diciembre como la solución a este tema y estamos en marzo y hay atrasos con más de 10 organizaciones, y compañeros que no se pudieron ir de licencia. La situación es la misma, con la misma intensidad, con la misma cantidad de trabajadores; estamos hablando de más de mil trabajadores”, remarcó.
Andrada agregó que desde el sindicato existía la expectativa de que esa medida resolviera el problema, pero afirmó que la realidad demuestra lo contrario. “Hay que preguntarle al ministro Gonzalo Civila qué pasó, porque por algo el sindicato puso sobre la mesa que bajo la tercerización esto iba a seguir sucediendo. Tiene que haber un proceso de presupuestación serio, paulatino o gradual, pero claramente esto no fue la solución”, afirmó.
Por su parte, Agustina Capelli, vocera e integrante de la Comisión de Tercerizados de SUTIGA, explicó al Portal del PIT-CNT que la movilización responde a “atrasos importantes” en el pago de los salarios.
“Lo que nos reúne en la movilización, por la cual se ha convocado a un paro de 24 horas a través de SUTIGA, se vincula con varios atrasos bastante grandes que ha habido en el pago de los salarios de las y los trabajadores. Vamos por el tercero, no en el año, pero sí el tercero en toda esta administración”, expresó.
Capelli explicó que la falta de pago en tiempo y forma afecta directamente las condiciones materiales de vida de quienes trabajan en estos servicios, que se prestan a través de centros nocturnos, refugios, dispositivos para mujeres que sufren violencia basada en género, centros de atención 24 horas para mujeres con niñas, niños y adolescentes a cargo, y dispositivos de salud mental.
“Estos dispositivos brindan servicios para personas en situaciones de vulnerabilidad, como personas en situación de calle, varones y mujeres, situaciones de violencia basada en género, salud mental y cuidados”, detalló.
La vocera señaló que el problema no solo repercute en la vida de las y los trabajadores, sino también en la calidad de las políticas públicas. “No es posible que una política pública sea de calidad si quienes brindamos el servicio y ponemos el cuerpo trabajando allí no estamos cobrando”, afirmó.
Capelli sostuvo además que es necesario repensar el sistema de tercerización de estos servicios. “Un eje central en todo esto es repensar cómo se están dando las tercerizaciones a través del MIDES y que el cobro del salario no dependa de la partida que el Ministerio debe transferir a estas organizaciones para que nosotros podamos obtener el pago del salario, que es algo fundamental para la vida”, indicó.
Según explicó, el MIDES había acordado con República Microfinanzas un mecanismo para evitar que los salarios se vieran afectados cuando las rendiciones de cuentas de las organizaciones fueran observadas y las partidas quedaran “trancadas”. En esos casos, Microfinanzas habilitaría líneas de crédito para garantizar los pagos.
“Este dispositivo se utilizó en etapas anteriores, pero hoy se demuestra nuevamente que no funcionó y que la alternativa tiene que ser otra, porque no podemos estar esperando por los salarios. La respuesta la tiene que dar la política pública y el gobierno”, señaló.
Capelli también remarcó la dificultad que implica continuar trabajando sin percibir los salarios. “Es bastante difícil no estar cobrando y tener que ir a trabajar de igual forma. Muchos seguimos yendo a trabajar aunque no percibamos el salario, porque también hay compromisos éticos y políticos con el servicio social”, expresó.
No obstante, advirtió que esta situación termina afectando el funcionamiento de los propios dispositivos. “El hecho de que no cobremos nuestro salario termina por repercutir en estos dispositivos y en la calidad de cómo se brindan estos servicios, porque no es posible hacerlo con calidad si estás pensando en pagar la luz o el agua”, afirmó.
“La intención y el espíritu de la movilización y de toda la lucha que venimos transitando es poder conversar, sentarnos a negociar y que se genere una solución real para todas las trabajadoras y los trabajadores que se ven afectados por esta situación”, concluyó.