El responsable de la Secretaría de Relaciones Internacionales del PIT-CNT, José Olivera, advirtió que el avance de Alternativa para Alemania (AfD) en Sajonia-Anhalt puede ser un “preámbulo” de lo que ocurra en las elecciones generales alemanas y lo vinculó con una tendencia global de crecimiento de la extrema derecha. Señaló que la crisis económica y social genera un “caldo de cultivo” para estas concepciones y cuestionó un discurso que presenta al inmigrante, al trabajador con derechos y al Estado como “el otro”.
José Olivera se refirió -en diálogo con el Portal del PIT-CNT- al reciente triunfo electoral del partido Alternativa para Alemania (AfD) en el estado oriental de Sajonia-Anhalt, donde se impuso con claridad sobre sus principales rivales.
De acuerdo con la prensa internacional, ningún partido de extrema derecha ha logrado controlar un estado en Alemania desde la Segunda Guerra Mundial. Gobernar a nivel estatal implicaría, entre otras atribuciones, tener potestades sobre la policía, la educación local y la cultura.
En ese marco, Olivera consideró que el triunfo de la ultraderecha en la elección regional constituye “un preámbulo de lo que puede llegar a suceder en el marco de la elección general en Alemania” y expresó que el resultado se encuentra en línea con un fenómeno que se está produciendo a escala global.
“Creo que está en línea con lo que ocurre a nivel global. Es decir, hay un avance de las concepciones de extrema derecha, con una expresión de un conjunto de situaciones que se fueron transformando en crisis, que los partidos de izquierda o de centro no supieron abordar y que hoy se le ofrece a la sociedad, en este caso alemana, como en otras partes del mundo, una alternativa que, en base a un recorte sistemático de derechos en distinta índole, los sectores conservadores y nacionales compran como propio”, dijo el dirigente sindical.
“Es decir, aquí lo que hay es un retorno a las viejas concepciones ultranacionalistas de convencer a esos sectores conservadores reaccionarios de que el enemigo es el otro, y el otro es el inmigrante, es el trabajador con derecho, es el Estado brindando atención que garantiza el cumplimiento de derechos básicos como la salud, la vivienda y la educación”, agregó.
El dirigente remarcó que “este es el problema que está detrás de un mensaje que claramente tiene un componente de corte fascista”.
Olivera vinculó, además, el crecimiento de estas expresiones políticas con la situación económica que atraviesa Alemania y sus consecuencias sociales. “Y sobre todo creo que es la contracara de la debacle también en materia económica. Alemania ya hace algún tiempo viene con problemas en su desarrollo económico que se va traduciendo en problemas sociales y que es el caldo de cultivo para el surgimiento de estas concepciones”.
“Cada vez más cercados”
En cuanto a los riesgos que este escenario puede significar para América del Sur y, en particular, para países como Brasil y Uruguay, donde gobierna la izquierda, Olivera advirtió sobre un escenario regional cada vez más complejo. “Estamos quedando cada día más cercados y las expresiones, hasta en términos de soberanía, se van limitando. Por lo tanto, urge regenerar el espacio y la unidad”.
Para el dirigente sindical, esa unidad debe construirse sin exclusiones y no limitarse a una respuesta defensiva frente al crecimiento de la extrema derecha, sino que debe incorporar una perspectiva de transformación social.
“Unidad sin exclusiones que plantee no solamente la resistencia al avance de la extrema derecha, sino también una perspectiva de cambios estructurales que le permitan soñar a nuestro pueblo con que otro mundo es posible”, puntualizó Olivera.