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Licencia sindical, contratos a término y seguro de paro
Trabajadores papeleros denuncian que la empresa PAMER de Mercedes “ha ido masacrando de a poco” al sindicato
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El presidente de la Federación de Obreros Papeleros, Cartoneros y Celulosa del Uruguay (FOPCCU), Marcelo Mazza, cuestionó la situación de los trabajadores de Papelera Mercedes (PAMER) y afirmó que la empresa mantiene desde hace años una política que, según sostuvo, debilita al sindicato. Señaló además que casi el 40% del personal trabaja con contratos a término, algunos desde hace 13 o 14 años, y cuestionó el envío de trabajadores al seguro de paro mientras la empresa recibe beneficios fiscales. El próximo lunes el sindicato será recibido por el ministro de Trabajo, Juan Castillo. 

En diálogo con el Portal del PIT-CNT, Mazza, denunció una serie de situaciones que, según afirmó, se vienen registrando desde hace años en Papelera Mercedes (PAMER), una de las empresas del sector con las que la organización sindical mantiene mayores dificultades para negociar.

Mazza explicó que la Federación del Papel está integrada por seis sindicatos y que el conflicto por la licencia sindical en PAMER se remonta a 2008. Según recordó, durante el primer gobierno de Tabaré Vázquez se estableció mediante decreto la licencia sindical, pero dos empresas de la rama, entre ellas PAMER, recurrieron la normativa ante el Tribunal de lo Contencioso Administrativo (TCA), que les dio la razón.

A partir de esa resolución, sostuvo, para ambas empresas la normativa sobre licencia sindical no se aplica de la misma manera que en el resto del sector. “Estas dos empresas hacen lo que quieren con respecto a las licencias con los compañeros de PAMER, y de Sitralen de Montevideo”, afirmó.

El dirigente señaló que la Federación ha intentado durante años encontrar una solución mediante la negociación colectiva, incluso en los Consejos de Salarios, pero que las empresas se han negado a discutir el tema argumentando que existe una “resolución judicial” favorable a su posición. “Hemos ido, hemos movido por varios lados este tema. Ya hace años que se está trabajando”, indicó.

En este período, la organización concurrió además a la Comisión de Legislación del Trabajo del Parlamento para plantear la situación, particularmente la de PAMER, a la que Mazza definió como “la peor” dentro del rubro.

Según explicó, en la Comisión de Trabajo se les planteó que el tema debía ser abordado en los Consejos de Salarios. Sin embargo, afirmó que tampoco allí fue posible alcanzar un acuerdo. “Lo único que queremos es que estas empresas se sumen al resto, porque tampoco hay un abuso de parte de los compañeros”, sostuvo.

Mazza señaló que los Consejos de Salarios del sector comenzaron en febrero y se encuentran actualmente en la etapa de cierre. Uno de los principales objetivos de la Federación durante la negociación fue lograr que PAMER aceptara la aplicación de la licencia sindical, algo que finalmente no pudo concretarse. “Queremos seguir moviendo el tema, porque con esta empresa tenemos dos grandes problemas: la licencia sindical y los contratos de término”, afirmó.

En relación con los contratos a término, señaló que Pamer tiene “casi el 40% del personal contratado” y que existen trabajadores que llevan “13 o 14 años de trabajo, pero a contrato”.

Según Mazza, la situación se vuelve particularmente problemática porque la empresa utiliza personal contratado incluso en puestos principales, lo que, a su entender, termina debilitando la organización sindical. “Con el tiempo debilita el sindicato, porque les dicen que si se afilian al gremio no le renuevan el contrato. Esto es una extorsión, aunque difícil de comprobar porque la empresa lo niega”, aseguró.

El dirigente indicó que estas situaciones fueron planteadas tanto ante la Comisión de Legislación del Trabajo como ante el Ministerio de Trabajo, pero que hasta el momento no se ha alcanzado una resolución que permita arribar a un consenso.

Mazza explicó que en el resto de las empresas del sector existe un mecanismo por el cual, después de dos contratos a término, el tercero implica la incorporación efectiva del trabajador a la empresa. “En la empresa PAMER eso no ocurre”, señaló.

El presidente de FOPCCU también cuestionó el relacionamiento histórico de la empresa con los trabajadores y recordó episodios en los que, según afirmó, la planta permaneció cerrada durante varios días después de medidas sindicales. “Ha ocurrido que los compañeros se adhieran a un paro el 1º de mayo o un miércoles y cerraban hasta el lunes la fábrica. Hacían un lockout y cerraban hasta el lunes. Esa clase de dueños son”, sostuvo.

En ese sentido, afirmó que a lo largo de los años han existido “problemas abundantes” con la empresa y que uno de los objetivos de su política laboral habría sido debilitar la organización sindical. “El tema es que uno de los objetivos siempre fue desangrar el sindicato”, afirmó.

Mazza recordó que durante el Consejo de Salarios anterior la negociación se extendió durante ocho o nueve meses hasta alcanzar un acuerdo que permitiera limitar esa situación. En aquella instancia, según explicó, se acordó que cuando un trabajador efectivo dejara la empresa, por egreso o jubilación, su puesto sería ocupado por un trabajador contratado que posteriormente debería ser efectivizado. “Recién ahí pudimos frenar relativamente la sangría del sindicato”, afirmó.

Según explicó, anteriormente los trabajadores directos que se retiraban o jubilaban eran reemplazados por personal contratado que no era incorporado como efectivo. Como consecuencia, aseguró que en aproximadamente una década el sindicato pasó de contar con unos 200 afiliados a alrededor de 90. “Lo han ido masacrando de a poco con toda esta metodología de trabajo y queremos intentar frenarla”, sostuvo.

El dirigente agregó que existe un tercer punto que será planteado ante el ministro de Trabajo y Seguridad Social, Juan Castillo, quien recibirá a la Federación el próximo lunes. Se trata de los trabajadores de PAMER enviados al seguro de paro durante el año pasado y este año. Mazza afirmó que la propia empresa habría señalado que la medida no obedecía a una caída del mercado, sino a un “exceso de stock”.

“Ellos mismos lo dijeron, que no es un problema de mercado, simplemente porque tenían un sobrestock, porque compraron papel barato en Argentina”, relató. Según explicó, PAMER produce en Mercedes tanto el papel utilizado para fabricar cartón como las cajas, por lo que ante el exceso de stock decidió detener la máquina de papel y enviar trabajadores al seguro de paro.

Mazza cuestionó especialmente esta situación porque, según indicó, PAMER está comprendida en la denominada ley de Promoción y Protección de Inversiones y recibe beneficios fiscales vinculados a inversiones. “Una empresa que recibe exoneraciones de la sociedad, del Estado, después toma represalias contra los propios trabajadores y los envía al seguro de paro que lo paga la sociedad. O sea que por dos lados está siendo beneficiada por la sociedad”, cuestionó.

El dirigente señaló que un tercer envío de trabajadores al seguro de paro previsto para este año finalmente fue frenado luego de la comparecencia de la organización ante la Comisión de Trabajo del Parlamento.

“El grosero proceder de la empresa puede ejemplificarse con que en marzo de este año se le otorgó el beneficio fiscal y en abril mandaron al seguro de paro a trabajadores”, afirmó.

Mazza sostuvo que las dificultades con PAMER no se limitan a la relación con el sindicato, sino que también son conocidas en el ámbito empresarial. “Es la empresa más dura, hasta dentro de la Cámara Empresarial. Es la empresa más complicada”.

Preocupación por contratos a término, licencia sindical e importaciones

El Centro Papeleros Mercedes, sindicato de trabajadores de PAMER S.A. e integrante de la Federación de Obreros, Papeleros, Cartoneros del Uruguay (FOPCCU) y de la Confederación Sindical Internacional (CSI), remitió una carta a los legisladores en la que planteó su preocupación por una serie de situaciones que, según señaló, “afectan la estabilidad laboral y el ejercicio de la libertad sindical en la empresa”.

Uno de los principales planteos refiere a la “utilización reiterada de contratos a término”. De acuerdo con el sindicato, aproximadamente el 40% de la plantilla de PAMER se encuentra bajo esta modalidad. Los trabajadores contratados, señala la carta, son desvinculados al finalizar cada contrato y posteriormente vuelven a ser contratados, aun cuando continúan realizando las mismas tareas y ocupando puestos permanentes.

El Centro Papeleros Mercedes indicó que “existen trabajadores que llevan más de diez años en la fábrica bajo este régimen, con ingresos registrados desde 2013, 2014, 2015 y años posteriores, desempeñándose en puestos como primer y segundo ayudante de impresora, conductores de cabezales, conductores de Sliter y mordaceros”.

El sindicato sostuvo que esta situación genera “incertidumbre” sobre la continuidad laboral y limita la posibilidad de acumular antigüedad. Asimismo, afirmó que la modalidad contractual “también afecta el ejercicio de la libertad sindical”, debido a que, según denunció, trabajadores que deciden afiliarse al sindicato “suelen no ser nuevamente contratados” una vez finalizado su vínculo laboral, lo que la organización entiende como una práctica de carácter antisindical.

Otro de los puntos planteados ante los legisladores está relacionado con la licencia sindical. El sindicato recordó que durante la segunda ronda de los Consejos de Salarios de 2006 se había establecido una licencia gremial paga de media hora mensual por cada trabajador de la empresa.

Según la carta, las empresas “PAMER y LENCI se opusieron a esa disposición y posteriormente promovieron acciones judiciales, logrando que la medida fuera dejada sin efecto”. El sindicato señala que, desde entonces, el Ministerio de Trabajo no volvió a convocar a una negociación sobre este punto y que tampoco los sindicatos apelaron la decisión.

Actualmente, los trabajadores aseguran enfrentar “serias dificultades” para desarrollar su actividad sindical, ya que en numerosas oportunidades se les niega la licencia necesaria para cumplir con sus responsabilidades gremiales. Para el Centro Papeleros Mercedes, esta situación restringe el ejercicio de la libertad sindical y dificulta la representación efectiva de los trabajadores.

El tercer eje de la carta está relacionado con el “incremento de las importaciones de papel”. El sindicato señaló que desde 2023 aumentó significativamente el ingreso de papel onda y otros productos similares provenientes de Brasil y Argentina, debido, según su planteo, a los “menores costos de producción existentes en esos países”.

A esto se sumó la inversión realizada por PAMER en la “Máquina Continua 1”, que incrementó la capacidad de producción de ese tipo de papel y, de acuerdo con los trabajadores, generó un “importante sobrestock”.

El sindicato señaló que como consecuencia de esta situación, en octubre de 2025 y nuevamente en abril de 2026 fueron enviados al seguro de paro 76 trabajadores dependientes del sector Fábrica de Papel y 55 trabajadores tercerizados. La organización expresó además su preocupación ante la posibilidad de que las importaciones continúen aumentando y se produzcan “nuevos envíos al seguro de paro”.

En este sentido, los trabajadores cuestionaron que, luego de una inversión destinada a aumentar la capacidad productiva, la empresa opte -según su interpretación- por incrementar las importaciones en lugar de utilizar plenamente la nueva tecnología para fortalecer la producción nacional y preservar los puestos de trabajo. También señalaron que existen “antecedentes de situaciones similares que terminaron con el cierre del sector de papel higiénico”.

La carta incorpora además información sobre la evolución de las importaciones entre 2023 y junio de 2026. El sindicato destaca particularmente el crecimiento proporcional de las importaciones de “papel para acanalar” durante 2026 y señala que también se registró un volumen de importación superior al promedio de años anteriores en el rubro “papel y cartón kraft, crudos, prespan”.

El Centro Papeleros Mercedes afirmó que los tres temas fueron tratados en “innumerables oportunidades” en el ámbito bipartito entre el sindicato y la empresa, pero que hasta el momento no se alcanzaron soluciones satisfactorias. Por ese motivo, decidió trasladar sus planteos al Parlamento con el objetivo de explorar alternativas que permitan avanzar hacia soluciones que garanticen la estabilidad laboral, la protección de las fuentes de trabajo y el pleno ejercicio de la libertad sindical.

El sindicato destacó, en la carta, que ha actuado con responsabilidad y procurando contribuir al mantenimiento de las fuentes laborales y a la construcción de un mejor ambiente de trabajo. Asimismo, reivindicó el papel de los trabajadores sindicalizados y su participación en la vida de la empresa.