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Tatiana Batista (Jóvenes del PIT-CNT): “La utopía de los jóvenes debería ser que no haya ningún niño pasando hambre”
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Tatiana Batista
Tatiana Batista

“Hoy, la utopía de los jóvenes no debería ser solamente poder llegar a fin de mes sino también que no haya ningún niño pasando hambre en condiciones de vulnerabilidad”, afirmó Tatiana Batista, integrante del Departamento de Jóvenes del PIT-CNT y docente de Filosofía. En diálogo con el Portal del PIT-CNT, advirtió sobre la precarización laboral, la crisis de salud mental y la desesperanza que atraviesan las nuevas generaciones, además del avance del consumismo y el papel del movimiento sindical como espacio para “organizar el descontento y construir alternativas colectivas frente a la exclusión social”.

Tatiana Batista es integrante del Departamento de Jóvenes del PIT-CNT, docente de Filosofía en instituciones públicas y privadas y militante de base de la Federación Nacional de Profesores de Enseñanza Secundaria (FENAPES).

En diálogo con el Portal del PIT-CNT, reflexionó sobre la importancia de que las nuevas generaciones se involucren en la militancia sindical, los problemas que atraviesa la juventud y la necesidad de construir nuevas utopías en un contexto marcado por estímulos permanentes que muchas veces alejan la atención de las problemáticas sociales.

Consultada sobre por qué los jóvenes tienen que militar, sostuvo que existe “una desesperanza general” que atraviesa a las nuevas generaciones. Desde su experiencia cotidiana con adolescentes, explicó que muchos logran identificar las problemáticas que los afectan, como el avance de la Inteligencia Artificial, el futuro del trabajo y la incertidumbre sobre las posibilidades de inserción laboral. “Hay cierta desesperanza general y de poder diagnosticar esos problemas y no que no hay es una alternativa”.

Batista señaló que las dificultades que enfrentan los jóvenes son concretas y cotidianas. “No llegar a fin de mes, las tercerizaciones, los multiempleos”. En ese sentido, explicó que ella misma trabaja en la educación pública y privada porque con un solo empleo no puede pagar un alquiler o generar cierta independencia. “Poder comprar una casa hoy para los jóvenes es una utopía. Nuestra utopía es poder generar una vivienda propia o llegar a fin de mes”, expresó.

Para la integrante del Departamento de Jóvenes del PIT-CNT, el espacio sindical representa una herramienta para canalizar ese malestar colectivo. “El espacio de la organización sindical es por lo menos una forma de pensar una alternativa o de organizar el descontento”, afirmó, y agregó que militar también implica “volver a cobrar la esperanza y creer que efectivamente se pueden impulsar acciones concretas”.

Juventud, cárceles y exclusión

Batista también reflexionó sobre la realidad de los jóvenes privados de libertad y el elevado nivel de encarcelamiento en Uruguay.“Muchos de estos jóvenes terminan delinquiendo porque efectivamente hay una propuesta a la que no pueden alcanzar”, sostuvo, en referencia a un modelo de consumo que asocia la felicidad con “estar bien vestidos, seguir la moda o lo que venden las redes sociales”.

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A su entender, cuando el acceso a esos bienes está limitado por las condiciones materiales, algunos jóvenes terminan recurriendo al delito para sentirse parte de esa idea de éxito, “aunque sea por un ratito”.

Además, señaló que muchos viven en situaciones de “extrema vulnerabilidad”, tanto alimentaria como económica, y que eso “dificulta pensar alternativas de vida diferentes”.

Batista remarcó que otra de las problemáticas centrales de la juventud actual es la salud mental. “No hay joven con el que no hables que se sienta estresado, angustiado o deprimido”, aseguró.

En ese marco, cuestionó las condiciones laborales que enfrentan miles de jóvenes, como lo son “la precarización, los horarios rotativos, las dificultades para compatibilizar estudio y trabajo y los salarios insuficientes. Terminás siendo mano barata y deprimiéndote porque con 25 mil pesos por mes, no hacés nada”, señaló.

También analizó el impacto de la cultura de la inmediatez y cómo influye en las decisiones de muchos jóvenes. “Todo tiene que ser rápido e inmediato”, dijo. En ese contexto, advirtió que cuando se combinan empleos precarios con propuestas ilegales que ofrecen dinero rápido y sin esfuerzo, estas últimas terminan resultando más atractivas. “Si no hay acompañamiento discursivo de la familia, es más fácil que compres esa otra propuesta”, afirmó.

Reinserción y segundas oportunidades

En relación con los proyectos impulsados por sindicatos como la UNTMRA o el SUNCA para capacitar a jóvenes privados de libertad, Batista consideró que son fundamentales para garantizar procesos reales de reinserción social. “Entendemos los sistemas penitenciarios como una reinserción, pero la realidad es que muchos de estos jóvenes, cuando salen, no tienen un lugar de reinserción real en la sociedad”, sostuvo.

A su entender, el acompañamiento debe darse desde múltiples dimensiones, educativa, laboral y social. “Tiene que ir acompañado de oportunidades reales que se les pueda dar a estas personas para que se reinserten de verdad en la sociedad”, afirmó.

Batista rechazó las visiones simplistas sobre la delincuencia juvenil y aseguró que muchas veces no se trata de una elección libre. “No es tan simplista como decir que no quieren trabajar o que quieren la vida fácil. Probablemente en muchos cosas estamos fallando como sociedad”, expresó.

Asimismo, sostuvo que existe “un mal colectivo” que se manifiesta en determinadas conductas y que toda la sociedad debe sentirse parte de la solución. “Una reinserción real y acompañada desde todo punto de vista laboral y educativo es absolutamente necesaria para darles una segunda o tercera oportunidad”, remarcó.

La memoria del “No a la Baja”

Batista también recordó la campaña “No a la Baja”, impulsada contra el plebiscito de reforma constitucional de 2014 que pretendía bajar la edad de imputabilidad penal de 18 a 16 años. “El colibrí” fue el símbolo distintivo de aquella movilización social y marcó profundamente a una generación de jóvenes militantes sindicales y sociales. “Somos muy memoriosos en ese sentido. Y mayo, el mes de la memoria, no es una cuestión ajena a lo sindical”, sostuvo.

Para Batista, el movimiento sindical no solamente debe luchar por mejoras salariales y laborales, sino también involucrarse en las grandes causas sociales. “El movimiento sindical tiene un propósito y una razón de ser que tiene que ver con las mejoras salariales y laborales, pero también con las causas sociales”, afirmó.

En ese sentido, consideró que los jóvenes vuelven a apropiarse de determinadas banderas “con argumentos y apertura al diálogo”, tal como ocurrió durante la campaña contra la baja de la edad de imputabilidad.

También vinculó estas discusiones con la pobreza infantil y las consecuencias sociales de la desigualdad. “Ver que uno de cada tres niños está bajo la línea de la pobreza implica probablemente verlo en tu barrio, verlo cerca de tu casa”, expresó. Por ello, remarcó que es muy difícil para alguien que pasó hambre toda su vida, poder insertarse realmente en la sociedad.

Para Batista, es necesario pensarse “como un ser integral” y entender que la sociedad funciona colectivamente. “Que la utopía no sea únicamente la casa propia, sino que no haya ningún niño pasando hambre y en condiciones de vulnerabilidad”, afirmó.

Actividades y organización juvenil

Por otro lado, la integrante del Departamento de Jóvenes del PIT-CNT informó que el próximo 19 de mayo participarán de las actividades previasa la Marcha del Silencio organizada por Madres y Familiares de Uruguayos Detenidos Desaparecidos, donde instalarán un stand, realizarán serigrafías y repartirán volantes para convocar a más jóvenes a participar.

Asimismo, señaló que el Departamento trabaja sobre una pre-plataforma ya aprobada por la Mesa Representativa del PIT-CNT y que uno de los próximos desafíos será analizar y tomar postura respecto a la nueva Ley de Empleo Integral. “Es importante que el Departamento de Jóvenes tome postura, que analice y vea si se puede aportar algo, porque esta nueva ley toca varios aspectos que afectan directamente a los jóvenes”, explicó.

Batista contó que actualmente el colectivo no tiene un día fijo de reunión debido a las dificultades laborales y los horarios rotativos de sus integrantes. “Nos estamos reuniendo, no tenemos un día fijo por cuestiones de trabajo y condiciones rotativas, pero sí tenemos un grupo donde lo organizamos”, indicó.

Invitó a jóvenes de cualquier sindicato a sumarse al espacio a través del mail del Departamento de Jóvenes del PIT-CNT o mediante sus redes sociales. El Instagram es “Jóvenes PIT-CNT” y además al grupo de WhatsApp.