Un año atrás, el Parlamento uruguayo aprobó la ley 19.728 que reconoce y declara la fibromialgia y su tratamiento, “de interés nacional”. La ley especifica “que la fibromialgia es una enfermedad discapacitante" y que las personas con fibromialgia "no podrán ser víctimas de discriminación, ni la fibromialgia podrá ser invocada como causal de despido en ningún caso”.
A un año de la aprobación parlamentaria, los y las pacientes siguen esperando la reglamentación de la normativa. "Somos 90 mil uruguayos y uruguayas que seguimos siendo invisibilizados por el sistema político", alegan.
La profesora Claudia Souto, presidenta de la Asociación de Pacientes con Fibromialgia, explicó al Portal que la aprobación de la ley fue un hecho trascendente para miles de personas. “Fue un triunfo lograr la ley, fue un trabajo en el que estuvimos respaldadas con la Secretaría de Discapacidad de la central y del Equipo de Representación de los Trabajadores (ERT) en el Banco de Previsión Social”. Sin embargo, a un año de su aprobación, la ley aún no ha sido reglamentada.