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Trabajadores y empresarios se unen para impulsar una agenda de desarrollo industrial
Proyecto "País Industrial" busca incidir en políticas públicas para el desarrollo productivo
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Foto: Presidencia de la República

Este miércoles 8 de abril se realizó en Torre Ejecutiva el lanzamiento del proyecto “País Industrial. Trabajadores y empresas en acción por el desarrollo de Uruguay”. La iniciativa cuenta con el aval y auspicio de las representaciones de trabajadores y empresarios de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y el financiamiento del Instituto Nacional de Empleo y Formación Profesional (INEFOP). Se trata de la primera iniciativa conjunta en la materia entre trabajadores y empresarios. El objetivo es incidir en el diseño de políticas públicas en áreas como formación para el trabajo, desarrollo industrial en territorio, innovación y complementación productiva regional.

La propuesta busca impulsar políticas públicas para la recuperación y el desarrollo de la industria nacional, con una mirada de mediano y largo plazo. Se trata de un proyecto de investigación, diagnóstico, capacitación y elaboración de propuestas de políticas públicas para impulsar el desarrollo productivo del sector, mediante el diálogo social y la acción conjunta entre trabajadores y empresas.

Tiene como finalidad fomentar el desarrollo productivo y el empleo de calidad. Para ello, un equipo interdisciplinario integrado por profesionales de comunicación, economía, ingeniería y sociología desarrollará diagnósticos, investigaciones y propuestas a fin de incidir en el desarrollo de la industria nacional.

En ese marco, se realizó en Torre Ejecutiva un conversatorio sobre desarrollo industrial en el que participaron el presidente de la República, Yamandú Orsi, y el secretario de Presidencia, Alejandro Sánchez.

Hicieron uso de la palabra los ministros Juan Castillo (Trabajo y Seguridad Social) y Fernanda Cardona (Industria, Energía y Minería); el director del Instituto Nacional de Empleo y Formación Profesional (INEFOP), Miguel Venturiello; el presidente del PIT-CNT, Marcelo Abdala, y el presidente de la Cámara de Industrias del Uruguay, Leonardo García.

El evento fue moderado por Karen Rosales (representante de los empleadores de la OIT para el Cono Sur) y Juan José Guilarte (representante de los trabajadores de la OIT para el Cono Sur).

El proyecto se divide en ocho ejes: “formación para el futuro del trabajo; diálogo de referentes industriales y agenda proindustria; valor público de la industria uruguaya; desarrollo territorial de la industria; integración productiva regional; innovación en empresas industriales; monitoreo de actividad y empleo industrial de los trabajadores; y formación sindical en política industrial”.

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En ese marco, el ministro de Trabajo y Seguridad Social, Juan Castillo, resaltó que entre las 63 prioridades definidas por la actual administración se incluye “generar más y mejor empleo”.

Castillo destacó que uno de los ámbitos en los que el Poder Ejecutivo, los trabajadores y los empleadores discuten el tema es el Consejo Superior Tripartito. En ese ámbito de discusión se concretan intercambios acerca del proyecto de ley de empleo integral que el gobierno presentó semanas atrás para su aprobación en el Parlamento. “No se construyó atrás de un escritorio, sino con la participación de la población en el territorio”.

Por su parte, la ministra de Industria, Energía y Minería, Fernanda Cardona, resaltó los logros alcanzados en el primer año del gobierno para “fomentar la industria nacional, con decretos orientados a promover el desarrollo de esta área de la economía, la instalación de los Consejos Industriales y los Núcleos Productivos”.

Abdala: Mejorar la calidad de la vida de la población

A su turno, el presidente del PIT-CNT, Marcelo Abdala, resaltó el respaldo del presidente Orsi, felicitó a los equipos técnicos del Instituto Cuesta y de la Cámara de Industrias y subrayó la presencia del rector de la Universidad de la República, Walter Cancela.

El presidente de la central sindical dijo que nos encontramos en una época de “subversión de los fines con respecto a los medios” y agregó que no es menor establecer con claridad el propósito de la iniciativa, que es “mejorar la calidad de la vida de la población, las personas, la gente”.

“Cuando, en un mundo muy desigual, un país intercambia productos intensivos en recursos naturales por bienes y servicios que están en la punta de la trayectoria tecnológica, termina transfiriendo múltiples recursos que derivan del trabajo de la sociedad hacia los centros clave de la hegemonía global”, señaló. Agregó que existe evidencia histórica en el país de que “cuando a la industria manufacturera le fue bien, al país también le fue bien”.

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Marcelo Abdala

“Si logramos detener y luego generar una condición de que aumente la participación de la industria manufacturera en su gravitación nacional estaremos generando condiciones para la mejora de la calidad de vida de la población, que es nuestro propósito central”, agregó.

Abdala planteó, asimismo, evitar por todos los medios que, siendo Uruguay un país de pocos habitantes, haya población sobrante y que no suceda que haya gente que no puede llegar a fin de mes. “Es el propósito de todas y todos y no es necesario ser militante sindical para adherir a este propósito, porque detrás contiene un método donde ingresan las políticas industriales, que son una prioridad para nosotros”.

Recordó que hace pocos años hablar de política industrial era una “mala palabra” desde el punto de vista del Consenso de Washington y señaló que hoy los países están volviendo a reconstruir estas herramientas. También mencionó cambios culturales y la forma en que se utilizan las compras del Estado para el desarrollo de proveedores nacionales que generen caminos de industrialización.

“Cuando hay una inversión extranjera directa, y si la misma es promovida, no vengan todo en un contenedor, sino que también la inversión genere redes de proveedores nacionales y lograr un perfil propio de desarrollo industrial”, señaló.

“Vamos a tener que especializarnos en la altísima calidad, en la innovación, en cómo se imbrica el mundo del trabajo con la educación y con la investigación científica. Esos son propósitos cuyos resultados es que si la industria manufacturera participa con determinado porcentaje en el Producto Bruto Interno eso mejore, y también mejore en las compras públicas y en el empleo con relaciones laborales que eleven la importancia de la persona humana, tanto el empresario como el trabajador, que no es recurso, es gente que tiene una vida para vivirla plenamente”, remarcó Abdala.

Puntualizó que si de todo el bagaje de las organizaciones -con la investigación, la formación y los procesos- surgen tres, cuatro o diez cuestiones comunes y convergentes, entonces se podrá decir que se logró un triunfo.

Más adelante, el director general del INEFOP, Miguel Venturiello, dijo que se trata de un desafío enorme porque no hay antecedentes de este tipo de proyectos. Remarcó que el ABC es la formación y que, si bien INEFOP financia, también es mucho más que eso, ya que se trata de un instituto nacional con comités departamentales tripartitos en todos los departamentos, con representaciones sociales y del Poder Ejecutivo.

“Nuestra agenda estratégica es presentar un Instituto que es de todos, y proyectos como este le dan el insumo necesario para que INEFOP, cuando después oferta y pone la capacitación a disposición en todo el territorio, esa propuesta sea exacta de acuerdo a lo que necesita el país y la industria para poder desarrollarse”, afirmó.

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Miguel Venturiello

Venturiello sostuvo que el instituto se va adecuando a la coyuntura y al momento del país. “En este momento estamos en un cambio de paradigma donde la formación profesional y el diseño de cada capacitación se tiene que conformar al revés, no ofertar capacitaciones, sino analizar los estudios referidos hacia dónde se quiere enfocar la industria y sobre eso diseñar la formación acorde”.

Además, señaló que también es sustancial “utilizar mejor los recursos que surgen de los aportes de los trabajadores, empresarios y gobierno para poder desarrollar su misión”.

“Tenemos que ser muy asertivos y no brindar diez capacitaciones que después la traducción en puestos de empleo es una sola. Para que no ocurra eso se debe definir qué se planifica en qué territorio y, sobre eso, en cada situación INEFOP tiene que dar una formación acorde. Y no la damos solos, porque también están la Universidad de la República, UTU y UTEC, es decir, todo el ecosistema que dialoga en la formación”.

“Hoy se necesita la reconversión del trabajador. El cambio en la calidad de empleo produce un cambio en la calidad de sociedad y el Instituto es el instrumento para ser útil al país”, remarcó.

Finalmente, el presidente de la Cámara de Industrias del Uruguay, Leonardo García, expresó que “cualquiera de las organizaciones podría haber hecho el mismo trabajo de forma separada; sin embargo, se tuvo la madurez de hacer un trabajo conjunto que pone el foco en la industria nacional y en la importancia de la industria y lo que esta necesita para transformarse, entendiendo que haciéndolo en forma conjunta se conseguirá un trabajo superior”.

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