A 50 años del asesinato de Zelmar Michelini, la directora y dramaturga Marianella Morena presentó en Montevideo Irrumpe Zelmar, una intervención artística que combina teatro, música, textos y performance para traer al presente la voz, las ideas y la dimensión humana del histórico dirigente político. La propuesta, realizada en espacios públicos de la ciudad, busca que “Zelmar vuelva a hablar” a través de otros cuerpos y nuevas generaciones. Morena se propone ahora llevar el espectáculo a todo el país, pensando en espacios e instituciones que busquen incorporar acontecimientos artísticos a sus actividades vinculadas a derechos humanos y la memoria.
En el marco de los 50 años del asesinato de Zelmar Michelini (ocurrido el 20 de mayo de 1976 en Buenos Aires) varios artistas realizaron en Montevideo la propuesta Irrumpe Zelmar, una intervención urbana que fusiona textos, discursos, música y dramaturgia en distintos espacios públicos de la capital.
Irrumpe Zelmar, dirigida por Marianella Morena, toma discursos emblemáticos de Michelini y los traslada al presente a través de otros cuerpos, edades y géneros. La propuesta no busca una representación literal del dirigente político, sino recuperar “lo esencial de su legado” y transformar su palabra en “teatralidad viva” en el espacio público.
Las actividades contaron con la participación de artistas como María Mendive, Mané Pérez y Martín Buscaglia, junto a un coro integrado por diez jóvenes actrices. La propuesta combina fragmentos de discursos, correspondencia personal -especialmente cartas dirigidas a su hija Eli-, textos intervenidos por la propia Morena y referencias musicales como Los Orientales, de Los Olimareños.
Las intervenciones se realizaron en espacios emblemáticos de Montevideo como la Facultad de Derecho de la Universidad de la República, la Plaza Matriz, la Plaza Cagancha, la Terminal Tres Cruces, el Punta Carretas Shopping y la Puerta de la Ciudadela.
La intención es que el espectáculo pueda replicarse en el interior del país, en organizaciones sociales y sindicatos. Cada intervención dura alrededor de 20 minutos y puede adaptarse a las características de cada ciudad, modificando tanto la cantidad de presentaciones como las locaciones elegidas.
Morena señaló que la obra forma parte de un recorrido personal de vincular lo político con el teatro, lo social y la memoria. “Traer lo histórico al hoy sin que eso sea un trabajo arqueológico ni museístico sino ponerlo en vivencia y en pulso con la ciudadanía actual”, expresó.
La directora explicó que el trabajo en el espacio público se sostiene sobre “líderes escénicos” como Mendive, Pérez y Buscaglia, junto a un coro de jóvenes intérpretes. “Es una idea de recuperar la ilusión en lo político, la esperanza, tener mucho más presente el sueño y que no desaparezca la percepción poética”, sostuvo.
En ese sentido, destacó que Michelini “además de todo lo grande que fue en su dimensión política, también fue un ser humano fascinante y deslumbrante, con gran capacidad histriónica y un vínculo con la cultura muy potente, además de un profundo compromiso con la solidaridad y los derechos humanos”.
“Fue un precursor y un gran pacifista. Un visionario no solamente desde lo político y en la capacidad, percepción y apertura que tenía en el diálogo social y en la conversación con la gente, sino también en cómo se comprometió y puso los derechos humanos sobre la mesa”, afirmó.
Asimismo, remarcó que Michelini mantenía “un gran vínculo con sus adversarios políticos”, basado en “la discrepancia desde el respeto, la admiración y el encuentro de las diferencias que nos permite crecer en democracia y ciudadanía”. También subrayó “su decencia y ética”, además de su cercanía con el cine, el teatro y la literatura. “Construyó una fuerte red de solidaridad con los uruguayos víctimas del exilio”, agregó.
Sobre el concepto central de la obra, Morena explicó que imaginó que “Zelmar vuelve a seguir hablando ocupando diferentes cuerpos y diferentes generaciones”.
“Por eso no se representa Zelmar. Sí aparece Zelmar a través de su palabra y otros cuerpos que van a seguir hablando, como una idea de la palabra como una antorcha bajo la idea de ‘No he muerto, he vuelto’”, señaló.
La dramaturga indicó que trabajó con fragmentos de discursos de Michelini, textos escritos sobre su vida y materiales propios, evitando centrarse en “la tragedia, el secuestro o el asesinato”.
“Lo concibo como la conversación con alguien que materialmente no está pero que tiene una voz y sigue latiendo en esas palabras que necesitan volver a hablar o instalarse en un cuerpo vivo y tener resonancia”, afirmó.
También sostuvo que tenía “una idea muy potente” de que Michelini “volvía a hablar en la calle a través de los artistas”, como una forma simbólica de amplificar su voz.
Uno de los aspectos que más impactó a Morena fue la correspondencia entre Michelini y su hija mayor, Eli, mientras ella estaba presa y él exiliado en Buenos Aires. Ese intercambio se convirtió en el hilo conductor de la propuesta, enlazando textos de Michelini, escritos de la directora y distintos materiales poéticos y musicales.
Morena incorporó además, la canción “Los Orientales”, de Los Olimareños, escrita por Idea Vilariño, e intervenciones propias. “También lo intervine con la frase ‘de todas partes vienen los zelmares’”, explicó. “La música tiene una ventaja, enseguida te conecta con el público. Con el texto nos ponemos más a la defensiva”, concluyó.
Perfil de Marianella Morena
Marianella Morena es considerada una de las dramaturgas uruguayas más destacadas de su generación, ampliamente reconocida y valorada en América y Europa por su trabajo artístico y creativo como directora teatral. Es docente, y se ha caracterizado por desarrollar un teatro político-poético y documental. Su obra cruza testimonios reales, música y relecturas contemporáneas de los clásicos para investigar la memoria, la violencia y las estructuras de poder en América Latina.
Entre sus trabajos más reconocidos se encuentran Antígona Oriental, Naturaleza Trans, No daré hijos, daré versos, Trinidad Guevara, Fuenteovejuna y Historia del maltrato.
Su trabajo explora la ruptura de géneros e incorpora en escena a ex presas políticas, mujeres trans del medio rural, migrantes africanos y problemáticas vinculadas a la explotación sexual de menores y mujeres revolucionarias adelantadas a su tiempo.
Con Muñecas de Piel, inspirada en el caso “Operación Océano”, generó un amplio debate público que incluso tuvo repercusiones judiciales, con sentencia favorable.
Morena es una de las artistas uruguayas con mayor proyección internacional. Sus obras se han presentado en países como Argentina, Brasil, Bolivia, Ecuador, Colombia, Venezuela, Estados Unidos, España, Alemania, Francia, Finlandia, Paraguay, Chile y México.
Además, su producción ha sido objeto de investigaciones académicas en universidades y teatros de Uruguay, Argentina, Estados Unidos, Italia, España, Canadá, Suiza, Inglaterra, Francia, Polonia y Cuba.
Entre otros reconocimientos, recibió el Premio Molière en Francia, distinciones del Centro Cultural de España, el Premio a Espectáculo Extranjero de la UBA y los Premios ACE de Buenos Aires. Sus textos fueron publicados en Uruguay, España, Cuba, Francia, Reino Unido y México.
También fue convocada en Europa para escribir y dirigir espectáculos. El Teatro Nacional de Helsinki estrenó Metsä Furiosa, su obra sobre las fábricas de celulosa finlandesas en Uruguay, que agotó localidades y generó polémica. Fue la primera directora latinoamericana en trabajar en ese teatro nacional.