Mirian tiene tantos hermanos que no los puede contar. Tiene como mil primos y tíos. Familia enorme, de corazón aún más grande.
Su papá nació en Artigas y es el segundo de catorce hermanos. De chico muy chico tuvo que salir a trabajar en la cosecha de remolacha, la naranja y otros cultivos para ayudar en la casa para que sus hermanos pudieran comer. Era grande la olla familiar. Había que llenarla todos los días. Trabajando en la tierra desde chico, no tuvo chance de ir a la escuela.
Su mamá nació en Piñera, un pueblito de unas cien personas de Paysandú y también es analfabeta. Trabajó muchos años en la limpieza y llegó a trabajar como auxiliar de limpieza en la intendencia municipal.
Ellos se casaron y tuvieron nueve hijos e hijas. Mirian dice que su infancia fue feliz aunque no tuvieron muchos cumpleaños, ni regalos y ni celebraciones. En realidad, no recuerda que le hayan podido festejar algún cumpleaños infantil, ni a sus hermanos tampoco.
Ella comenzó trabajando como niñera, cuidando hijos de familias conocidas, y luego también tuvo un tiempo en el que trabajó en la cosecha, primero de naranjas, como «fichera» y en otros momentos, recogiendo uvas, y probando alguna que otra cuando no la veían.
Desde hace 18 años Mirian Acosta trabaja en UPM, desarrollando tareas de investigación, ensayo y control de calidad de los árboles que serán utilizados por la fábrica.
UPM es un mega emprendimiento que cambió en panorama de la zona pero según explicó Mirian al Portal del PIT-CNT, podría hacer más cosas para los trabajadores y no tanto marketing.
Según cifras oficiales, la mega empresa ubicada en Fray Bentos produce más de 1.3 millones de toneladas de celulosa por año y la firma finlandesa estima que la nueva planta de celulosa de eucalyptus que se construirá en el departo de Durazno tendrá capacidad para procesar 2,1 millones de toneladas anuales.
«Ellos utilizan políticas que se denominan de responsabilidad social empresarial, ayudan mucho socialmente para afuera y por ejemplo donaron una ambulancia pero nosotros no tenemos ni enfermería ni ambulancia. Y somos muchos. O por ejemplo, en el vivero trabajamos 200 personas. Unos 30 pertenecemos a UPM pero la gran mayoría son tercerizados. UPM dona útiles escolares, pinta plazas, pero cuando se reparten las canastas escolares esos compañeros quedan excluidos y todos somos lo mismo, esas cosas las reclamamos y creemos que deben modificarlas. Así como donan para afuera estaría bueno que actuaran en consecuencia hacia adentro. En el caso de los tercerizados del vivero, son los que están en la producción y nosotros controlamos los procesos y la calidad. Por eso entendemos que la mirada debe ser pareja y considerarnos a todos como lo mismo. Si yo tengo derecho a recibir útiles o algún beneficio, ellos también».
Otro de los aspectos que Mirian cuestiona de UPM es que durante la pandemia, el Sindicato de Obreros de la Industria Maderera y Afines (SOIMA) les solicitó un poco de leña para cocinar en los barrios. «Y se negaron. En cambio alguna empresa contratada, tercerizada, si nos bajó dos o tres camiones para asegurar que las ollas no se quedaran sin leña». Sindicato de Obreros de la Industria Maderera y Afines
Yo Firmo
Casi todos los días, Mirian anda con papeletas recolectando firmas para derogar 135 artículos de la LUC. Va charlando por las calles de Paysandú, hablando de la vida, del trabajo, de las cosas cotidianas. "Me sorprende que hay mucha gente que está esperando que la vayas a visitar. Están esperándonos. Pienso que eso se da porque la gente mayor tal vez es un poco más prudente y hasta desconfiada a veces. Y cuando conversas y les mostrás lo que implican los artículos ya te firman. Y también hay una realidad que es incuestionable: el gobierno ocultó la LUC. No dijeron lo que tenían entre manos, nunca lo explicitaron y por ello hablamos mucho con la gente que esta es una oportunidad para la democracia".
Vaya sorpresa
Mirian le contó al Portal del PIT-CNT que Paysandú está atravesando por los cambios de este tiempo y que hay cosas que están mal. Que generan «ruido» y que la gente dice lo que no le gusta. «Por ejemplo fue muy comentada la contratación por la intendencia de un acusado y procesado por explotación sexual de niñas y niños».
Mirian Acosta dijo al Portal que a la gente esas cosas le generan rechazo. «Aunque las encuestas no lo digan, aunque la tele no lo diga, aunque digan que todo es maravilloso y que el mundo nos sonríe, hay otra realidad. Pero la gente la ve» .