El Día Internacional de las y los Trabajadores se conmemorará con el acto central del PIT-CNT el 1º de mayo a las 10 de la mañana en la avenida del Libertador bajo la consigna “Por trabajo, salario y justicia social. El Uruguay es su gente”, mientras que en todos los departamentos del país se realizarán actividades organizadas por los plenarios intersindicales. La plataforma de la central sindical incluye la discusión sobre una estrategia nacional de desarrollo, la reforma de la seguridad social, la reducción de la jornada laboral sin rebaja salarial, el combate a la pobreza infantil -con la propuesta de una sobretasa del 1% al 1% más rico-, transformaciones para enfrentar la precarización laboral y propuestas para el Congreso Nacional de Educación. Todo ello en el marco de los 60 años de la unidad sindical y de un contexto internacional marcado por acciones beligerantes.
El secretario de Organización del PIT-CNT y secretario general de la Federación de Trabajadores de la Industria Láctea (FTIL), Enrique Méndez, se refirió a los principales ejes de la plataforma que el movimiento sindical impulsará en el marco del próximo 1º de mayo.
Explicó que este año tiene un significado especial para la central, ya que en 2026 se cumplen 60 años de la unidad sindical, por lo que toda la planificación del período estará atravesada por esa conmemoración. En ese marco, se conformará un ámbito para definir diversas actividades que destaquen este proceso histórico del movimiento obrero uruguayo.
Entre los temas centrales de la agenda se encuentra el diálogo social sobre seguridad social, que actualmente atraviesa una etapa de definiciones. Méndez indicó que el movimiento sindical trabaja en sintetizar sus planteos programáticos en la materia para difundirlos ampliamente, de modo que lleguen a los lugares de trabajo y a los barrios, y también sirvan como antesala de la elección de representantes de los trabajadores en el BPS.
La plataforma sindical también reafirma la iniciativa de impulsar una sobretasa del 1% al 1% más rico, propuesta que el PIT-CNT sostiene como “justa y posible”. Según explicó Méndez, el objetivo es generar recursos para enfrentar la pobreza infantil y abrir un debate nacional sobre la necesidad de una reforma tributaria que permita financiar políticas públicas destinadas a reducir las desigualdades.
“El Uruguay no puede tener niños en la pobreza”, sostuvo el dirigente, quien señaló que el movimiento sindical se propone construir mayoría social para instalar esta discusión en la agenda pública.
Otro de los ejes destacados es la reducción de la jornada laboral sin reducción salarial, con la propuesta de avanzar hacia las 40 horas semanales pagas como 48. En ese sentido, el PIT-CNT prevé intensificar las gestiones a nivel parlamentario y en los ámbitos de negociación del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social, al tiempo que buscará difundir esta propuesta en el entramado social como una medida orientada a mejorar la calidad de vida de los trabajadores.
Asimismo, el movimiento sindical insiste en la necesidad de superar formas actuales de precarización laboral, en un contexto marcado por transformaciones profundas en el mundo del trabajo, el desarrollo de la tecnología y la Inteligencia Artificial.
En la agenda del año también aparece el Congreso Nacional de Educación, instancia en la que el PIT-CNT buscará volcar sus planteos para avanzar hacia una transformación educativa de fondo.
Además, se analizarán los márgenes de acción para impulsar modificaciones en la próxima Rendición de Cuentas, en línea con los objetivos programáticos definidos por la central.
Un contexto internacional complejo
Méndez señaló al Portal del PIT-CNT que el 1º de mayo se desarrollará en un escenario internacional “absolutamente complejo”, marcado por conflictos y tensiones geopolíticas.
El dirigente sostuvo que el mundo se encuentra consternado por lo que definió como un “fuerte golpe al derecho internacional” ocurrido el pasado 3 de enero, cuando Estados Unidos secuestró al presidente venezolano Nicolás Maduro y a su esposa, la diputada Cilia Flores. A su juicio, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, actúa como “si tuviera derecho a imponer su visión al resto del mundo, incluso mediante la fuerza militar y la guerra”. En esa línea, cuestionó lo que describió como un “relato de ultraderecha que pretende justificar acciones como la apropiación de recursos naturales, ataques militares o la eliminación de líderes políticos, como ha ocurrido en Irán.
Méndez afirmó que el escenario global ha cambiado de manera profunda y mencionó, entre otros ejemplos, la guerra en Medio Oriente y la situación en Gaza, así como el bloqueo económico a Cuba, que calificó como una forma de “genocidio por inanición”.
Según señaló, la sociedad cubana enfrenta “graves dificultades debido a este bloqueo, con cortes prolongados de electricidad y problemas para garantizar insumos médicos, lo que obliga a priorizar recursos escasos en áreas sensibles”.
“Cuba atraviesa la etapa más cruel de un bloqueo de más de 60 años. Como consecuencia del endurecimiento de las sanciones de Estados Unidos, la isla llegó a permanecer más de 30 horas sin electricidad en todo su territorio. Más de 32.000 mujeres embarazadas enfrentan dificultades para acceder a ecografías y controles prenatales, debido a la falta de energía eléctrica imprescindible para los exámenes médicos. El sistema de salud se ve obligado a priorizar el uso de determinados medicamentos -incluso tratamientos oncológicos- ante la limitada disponibilidad, lo que genera decisiones extremadamente complejas sobre su asignación”.
En ese contexto, sostuvo que el movimiento sindical se posiciona en defensa de la paz y la solidaridad internacional. “En un mundo donde la guerra se vuelve una mercancía, la defensa de la paz y la solidaridad con los pueblos no puede ser una cuestión de vergüenza o de miedo”, afirmó.
Respuesta del movimiento sindical
El integrante del Secretariado Ejecutivo remarcó que el movimiento sindical y las organizaciones sociales han condenado diversas acciones internacionales que consideran violatorias del derecho internacional.
También señaló que “desde comienzos de año el movimiento sindical uruguayo ha estado movilizado y en las calles, desarrollando una agenda marcada por estos acontecimientos internacionales, además de las reivindicaciones nacionales”.
A su entender, “la sociedad uruguaya rechaza las políticas intervencionistas y beligerantes que se expresan en el escenario global, así como la utilización de la guerra como mecanismo para apropiarse de recursos naturales”.
Méndez sostuvo que la consigna del acto del 1º de mayo busca colocar en el centro la discusión sobre cómo se puede vivir mejor en Uruguay. Según explicó, “en un país pequeño con importantes capacidades productivas no debería haber niños con hambre ni ciudadanos sin acceso al trabajo”.
“El 1º de mayo tiene una plataforma amplia y cuando hablamos de esa consigna estamos hablando de discutir políticas que tengan como centro el trabajo digno y de calidad”, expresó.
En ese sentido, el dirigente destacó la propuesta del movimiento sindical de “impulsar una estrategia nacional de desarrollo, que permita generar empleo y condiciones para que la población pueda vivir dignamente en cualquier punto del país”.
En materia de seguridad social, Méndez señaló que el PIT-CNT promoverá una reforma que tendrá como eje central la discusión sobre el “financiamiento del sistema”.Entre las propuestas se incluye fortalecer políticas vinculadas al Sistema Nacional de Cuidados, avanzar en medidas dirigidas a la infancia y permitir que las personas puedan jubilarse a los 60 años luego de haber aportado durante su vida laboral.
El dirigente sostuvo que “jubilaciones y pensiones deben tener niveles de dignidad adecuados y que el sistema no puede estar orientado por la lógica del lucro”.
También planteó la necesidad de “revisar el paradigma de financiamiento de la seguridad social en un contexto en el que la tecnificación y la automatización transforman el mercado laboral”. En ese sentido, afirmó que “la discusión debe incluir no solo los aportes patronales y de los trabajadores, sino también el papel de la renta y las ganancias”.
Méndez vinculó esta discusión con los cambios que se registran en el mundo del trabajo a partir de la “revolución tecnológica, la automatización y el avance de la Inteligencia Artificial”.
Según indicó, “la productividad ha crecido significativamente en las últimas décadas, pero ese crecimiento no siempre se traduce en mejores condiciones de vida para la población”. Por esa razón, el movimiento sindical plantea “avanzar hacia la reducción de la jornada laboral como una forma de mejorar el bienestar de la ciudadanía”.
El dirigente recordó que la propuesta de gravar con un 1% al 1% más rico cumple un año desde que fue presentada públicamente por la central sindical.
Según explicó, la iniciativa ha recibido “aportes de especialistas y académicos”, y apunta a abrir un debate sobre cómo financiar políticas destinadas a combatir la pobreza infantil.
Méndez sostuvo que “no se trata de un nuevo impuesto sobre el trabajo, sino de un aporte dirigido a patrimonios superiores al millón de dólares”, y recordó que “en la década de 1990 este tipo de tributos llegaban a recaudar alrededor de 0,6% del PIB, mientras que actualmente representan cerca de 0,01%”.
También rechazó los argumentos de quienes sostienen que este tipo de medidas podría provocar el traslado de capitales hacia países como Paraguay donde, además, existe una desregulación laboral muy elevada. “Eso forma parte del debate que queremos instalar”, afirmó, señalando que el PIT-CNT ya comenzó a dialogar con organizaciones sociales, académicos, parlamentarios y partidos políticos para impulsar esta discusión.
Por otro lado, Méndez lamentó que continúe lo que definió como una “demonización permanente” del movimiento sindical. A su juicio, estas críticas forman parte de la “disputa social por la distribución de la riqueza y responden a los intereses de sectores que buscan preservar privilegios”.
En ese sentido, también rechazó cuestionamientos dirigidos a la lucha de los trabajadores de la industria láctea en el marco de los Consejos de Salarios, señalando que “las reivindicaciones salariales se plantean en un sector que ha registrado crecimiento económico, aunque los beneficios se concentran sólo en los niveles gerenciales”.
Méndez adelantó además que el Secretariado Ejecutivo del PIT-CNT comenzará a reunirse una vez por mes en distintos departamentos del interior del país a partir del 18 de abril, con el objetivo de intercambiar con las organizaciones locales y difundir la plataforma sindical.
“El movimiento sindical no sólo le habla a los trabajadores, sino a todo el país”, concluyó el dirigente, subrayando la necesidad de una clase trabajadora “organizada, con perspectiva amplia y comprometida tanto con las reivindicaciones nacionales como con la solidaridad internacional”.