La Federación de Trabajadores de la Industria Láctea (FTIL) se declaró en conflicto nacional por los 25 despidos de la empresa CONAPROLE (efectuados a través de las empresas MAREZ y MARACANÁ) concretados esta semana.
Según denunció la FTIL, "desde el mes de mayo hemos venido manteniendo todos los espacios de negociación colectiva y ahora, a fines de setiembre, la empresa CONAPROLE manifestó este desplante que patea el tablero y rompe todo lo dialogado en el correr de tantos meses".
La Federación fustigó "que la decisión empresarial de CONAPROLE de reducir costos, a pesar de sus ganancias que aumentan año tras año de manera exponencial, se traduce en su intención de reducir dramáticamente los salarios de las y los trabajadores, acorralándonos a una situación extrema inadmisible".
El Plenario de la FTIL se encuentra en sesión permanente analizando las medidas a adoptar y la evolución del conflicto.
"Dada la gravedad de la situación provocada por CONAPROLE, las medidas podrán variar desde paros parciales sectoriales, trabajo a reglamento, interrupción o corte en la cadena de suministro en el mercado nacional como internacional en relación a las exportaciones y la realización de un paro general nacional de toda la industria láctea", informaron.