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Martes, 08 Noviembre 2022 13:31
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Esta mañana, el Equipo de Representación de los Trabajadores en el BPS (ERT-BPS) presentó la actualización del informe sobre el impacto de la reforma en las futuras jubilaciones.

Los resultados demuestran que a medida que avanza la transición, y sobre todo a partir de 2043, cuando comienza a regir plenamente el régimen propuesto, las rebajas en las jubilaciones se vuelven crecientes en todos los niveles salariales.

A modo de ejemplo, una persona que hoy se retira a los 60 años de edad con $ 36.700 de jubilación, pasará a retirarse a los 65 años con $ 28.400, una diferencia superior a $ 8.000 que representa una caída de 23% en el haber jubilatorio mensual.

 

Lea el informe completo

Al comparar las jubilaciones que paga el sistema vigente y el régimen propuesto en las condiciones de retiro establecidas en el proyecto de ley, se observa que a 2043, el régimen propuesto otorga jubilaciones inferiores a las actuales para todos los niveles salariales.

Para los salarios más sumergidos, la rebaja se ubica por debajo de 10 % y se profundiza a medida que el salario crece. Para salariales de entre $ 60.000 - $ 70.000, las diferencias llegan a niveles cercanos a $ 20.000, representando una caída del haber jubilatorio cercana al 38 % en ciertos casos.

Durante la transición (2033-2042), el régimen propuesto tiene un impacto algo menos crítico. A 2036, para los salarios más sumergidos se observan leves mejoras en los montos jubilatorios. Sin embargo, a partir de niveles salariales cercanos a $ 30.000, se observan caídas que tienden a profundizarse hasta alcanzar su punto máximo en un salario medio de $ 70.000, para el cual la caída es de $ 12.000 (24 %).

Tal como lo muestra el cuadro siguiente, a medida que avanza la transición e incluso desde 2043 en que comienza a regir plenamente el régimen propuesto, las rebajas se vuelven crecientes.

Variación del monto jubilatorio según año

En el segundo apartado, se comparan las jubilaciones del régimen propuesto con los montos jubilatorios que otorga el régimen actual a los 60 años. Los impulsores de la reforma han planteado reiteradamente que las personas deberán jubilarse más tarde pero que no percibirán jubilaciones más bajas. Sin embargo, el análisis muestra que esta afirmación no es correcta.

Al comparar una persona que se jubila en 2043 por el régimen propuesto con 65 años de edad y 30 de aporte, en relación a la jubilación que obtiene esa misma persona bajo el régimen vigente con 60 años de edad y 30 de aporte, se aprecian diferencias. Mientras para los salarios más sumergidos se observa una mejora que podría alcanzar los $ 1.500 mensuales, para salarios medios de entre unos $ 33.000 y $ 90.00 se concluye que las personas recibirán una prestación mensual menor, en algunos casos por montos relevantes. Por ejemplo, alguien que bajo el régimen vigente se retira a los 60 años con $ 36.700, pasará a retirarse a los 65 años de edad con unos $ 28.400, una diferencia superior a $ 8.000 que representa una caída de 23% en el haber jubilatorio mensual.

Por lo tanto, el análisis muestra que con la reforma propuesta, los trabajadores no solo deberán jubilarse más tarde, sino que en muchos casos recibirán una jubilación menor en relación a la que brinda el régimen vigente a los 60 años.

Además, en los casos en que las personas cobran una jubilación mensual mayor bajo el régimen propuesto, dicha mejora está plenamente financiada por las personas al postergar su retiro. Por lo tanto, si bien los sectores de salarios sumergidos pueden acceder a una prestación mensual algo mayor, bajo la reforma propuesta recibirán un ingreso acumulado menor durante su retiro, por lo que también forman parte del colectivo de trabajadores sobre el que recae el costo de esta reforma.

Comparación de montos jubilatorios entre el régimen vigente y el régimen propuesto en el proyecto de ley

Este documento analiza el impacto de los cambios propuestos en el proyecto de ley en el monto de las jubilaciones. Se centra en un aspecto relevante pero muy específico de la propuesta de reforma, por lo que no pretende ofrecer un análisis crítico integral que aborde otros aspectos presentes o ausentes dentro del proyecto.

El trabajo presenta dos tipos de comparaciones. En primer lugar, se comparan las jubilaciones que pagan el sistema vigente y el propuesto en las condiciones de retiro establecidas en el proyecto de ley (edades de retiros mayores). En segundo lugar, se comparan las jubilaciones del régimen propuesto con aquellas que brinda el sistema vigente a los 60 años de edad.1

Las comparaciones presentadas se realizan sobre la base de personas que distribuyen su aporte personal entre BPS y AFAP, según la opción voluntaria del Artículo 8 de la Ley 16.713. También se supone que la persona tuvo la movilidad salarial media observada en BPS.2

A nivel macroeconómico se supone un crecimiento del salario real a futuro de 2% anual, cifra similar a la empleada por la Asesoría General de la Seguridad Social en sus proyecciones actuariales. Este es un supuesto relevante ya que la propuesta de reforma plantea que los parámetros del suplemento solidario se ajusten por IPC, por lo que, en términos de salarios, este suplemento se va «licuando» con el paso del tiempo. Tal como se señala en las proyecciones actuariales elaboradas por BPS, «como consecuencia de esta forma de ajuste, en el largo plazo se reduciría no solo el monto de los nuevos suplementos que se otorgarían, sino también la cantidad de personas que podrían acceder al mismo». Las comparaciones siguientes están expresadas en salarios constantes de 2022. Otro supuesto es que la jubilación mínima del sistema vigente se ajusta igual que el resto de las pasividades, es decir, según Índice Medio de Salarios.

  • 1 -Dado que se jubilarán en un horizonte temporal muy largo, no se realizan comparaciones para aquellos trabajadores que todavía no han ingresado al mercado de trabajo, para quienes el proyecto del ley prevé que pasen aportar 10 puntos porcentuales a régimen de reparto intergeneracional y 5 puntos porcentuales a la AFAP.
  • 2 -A los efectos de analizar la robustez de los resultados encontrados, en el anexo se presentan comparaciones sin la opción del Artículo 8 y con otras movilidades salariales.

I. Comparación entre sistema vigente y propuesto, a las nuevas edades de retiro

Inicialmente, se comparan las jubilaciones por ambos sistemas cuando el régimen propuesto esté plenamente vigente, es decir, a partir de 2043. En segundo lugar, se analiza el impacto de los cambios durante el período de transición que transcurrirá entre 2033 y 2042.

a. Comparaciones con el régimen propuesto plenamente vigente a partir de 2043

La primera comparación consiste en una persona que se retira en 2043 con 65 años de edad y 30 de aporte.3 Se muestran los resultados de la jubilación por el régimen vigente y propuesto para diferentes niveles salariales.

El análisis muestra que el régimen propuesto otorga jubilaciones inferiores a las actuales para todos los niveles salariales.4 Para los salarios más sumergidos, la rebaja se ubica por debajo de 10% y se profundiza a medida que el salario crece. Para un salario medio de $ 40.000, el régimen vigente ofrece una jubilación cercana a $ 30.000 que con la propuesta pasaría a quedar en unos $ 22.000. Esto supone una reducción de $ 8.000, lo que representa una disminución de 27%.

  • 3 -Dado que se supone que las personas comienzan a cotizar a los 20 años, para que alcance 30 años de aportes a los 65 años de edad, en este caso se está suponiendo una densidad de cotización de 68%.
  • 4 -El régimen propuesto incluye los cambios previstos para el pilar de BPS, la renta vitalicia asociada al régimen de capitalización individual e incluye -en caso que corresponda- el suplemento solidario. Se supone que la persona no tiene otros ingresos. Para el cálculo de la renta vitalicia correspondiente al régimen de capitalización individual, se supone una rentabilidad de 3% en U.P. (para todos los subfondos administrados por las AFAP) y una comisión global de 20% del aporte.

En términos porcentuales, la rebaja se maximiza para niveles salariales medios de $ 60.000. En este caso se retirará con $ 17.255 menos, registrando una caída de 38%. Para salarios de $ 70.000, la diferencia entre jubilaciones se ubica próxima a $ 20.000. A partir de estos niveles salariales, las rebajas comienzan a moderarse hasta ubicarse entre 15% y 10% para trabajadores con salarios medios de entre
$ 100.000 y $ 180.000.5

Estas rebajas obedecen a múltiples factores. Por un lado, disminuyen las tasas de reemplazo en relación a las vigentes. Por otro lado, se sustituye la bonificación del Artículo 28 de la Ley 16.713 por un suplemento solidario que, como se explicó, se va licuando o debilitando en el tiempo. Por último, la reforma propuesta modifica la forma de cálculo del SBJ provocando una baja adicional en las jubilaciones.

  • 5 -Este análisis no incluye mecanismos de ahorro voluntario como la propuesta de trasladar los 2 puntos de devolución de IVA por pagos con dinero electrónico a las cuentas de ahorro individual, que si bien incrementarían el monto jubilatorio supondrían nuevos aportes por parte de los trabajadores.

Comparación a 2043: persona de 65 años y 30 de aporte 

La siguiente comparación también se realiza al año 2043, pero para una persona que se retira a los 67 años de edad y cotizó durante 37 años al sistema. Las nuevas jubilaciones siguen siendo inferiores a las del régimen vigente para prácticamente todos los niveles salariales, aunque en montos diferentes a los observados en el ejemplo anterior: entre los $ 25.000 y $ 40.000 las rebajas son mayores y para niveles salariales más altos son menores.

Comparación a 2043: persona de 67 años y 37 de aporte

La última comparación de esta sección se realiza a 2050, para una persona que accede a la causal mínima vigente con la reforma, es decir, 65 años de edad y 30 de aportes. En 2050, el suplemento solidario se habrá continuado licuando, por lo que las diferencias entre el régimen vigente y el propuesto se incrementan para los niveles salariales de hasta $ 50.000. A partir de ese punto en que ya no opera en suplemento solidario, las diferencias son iguales a las obtenidas en la primera comparación.

Comparación a 2050: persona de 65 años y 30 de aporte

b. Comparación de jubilaciones durante la transición: 2033-2042

A continuación, se comparan los montos jubilatorios de una persona que en 2036 se jubila con 63 años de edad (edad mínima para los nacidos en 1973) y 30 años de aportes.6 En 2036, la regla de proporcionalidad (prorrata) establece que la jubilación por el régimen vigente pesa 35% y la jubilación del régimen propuesto pesa 65%. El proyecto de ley establece que se aplique íntegramente el cálculo del régimen propuesto, en caso que resulte más favorable para el trabajador.

En este caso, se observa que los salarios sumergidos tendrían leves mejoras en los montos jubilatorios a partir de la reforma. A partir de niveles salariales medios próximos a $ 30.000, se observan caídas que tienden a profundizarse hasta alcanzar su punto máximo en un salario medio de $ 70.000, para el cual la caída es de casi $ 12.000 (24%).

  • 6 -En este caso para alcanzar los 30 años de aporte a los 63 años de edad, la densidad de cotización supuesta es de 70%.

Comparación a 2036: persona de 63 años y 30 de aporte

Las menores caídas observadas respecto a los ejemplos de la sección anterior no solo se explican por la prorrata que pondera en un 35% el régimen vigente, sino porque el tiempo durante el cual se “licúa” o debilita el suplemento solidario es menor, ya que transcurren menos años en relación a 2043.

Los siguientes ejemplos muestran personas que acceden a la causal mínima a partir de las nuevas edades mínimas propuestas. En primer lugar, se presenta el caso una persona que se jubila en 2038 con 64 años de edad y 30 de aporte y a continuación el caso de alguien que se retira en 2040 con 65 años de edad y 30 de aporte.

Se observa que a medida que pasa el tiempo, los perjuicios se incrementan tanto por la ponderación decreciente del régimen vigente como por la licuación del suplemento solidario.

Comparación a 2038: persona de 64 años y 30 de aporte

Comparación a 2040: persona de 65 años y 30 de aporte

Por último, se presenta un cuadro con el resumen de las comparaciones mostradas anteriormente, en que la persona se jubila en el año correspondiente con la edad y años de aporte mínimos exigidos. Con la excepción de los salarios sumergidos al inicio de la transición, se concluye que hay una importante reducción en el monto de las jubilaciones, que se torna creciente con el paso del tiempo y alcanza un nivel máximo de 38% para salarios medios de $ 60.000.

Variación del monto jubilatorio según año

II. Comparación entre el sistema propuesto y el vigente con retiro a los 60 años

Este análisis es algo más complejo ya que implica comparar personas que se retiran a diferentes edades, por lo que cobran una prestación por períodos de tiempo distintos. En particular, quienes en el régimen vigente se retiran a los 60 años, pueden cobrar la jubilación por más tiempo en relación a quienes pasarían a jubilarse obligatoriamente a edades más avanzadas bajo el régimen propuesto.

Además de poder comparar las jubilaciones mensuales, una herramienta complementaria es recurrir el Valor Actualizado (VA) del flujo de ingresos a cobrar durante el período en que se cobre la jubilación. Esto contribuye a hacer comparable la situación de personas que se jubilan a diferentes edades. El valor actualizado requiere definir una tasa de interés o descuento a la que actualizar los ingresos futuros que por simplicidad se supone 0%.

a. Comparación en 2043 con el sistema propuesto plenamente vigente

En primer lugar, se compara una persona que se jubila en 2043 por el régimen propuesto con 65 años de edad y 30 de aporte, en relación a la jubilación que obtiene esa misma persona bajo el régimen vigente si se retira con 60 años de edad y 30 de aporte. Antes de pasar a analizar los resultados de la comparación, conviene hacer algunas precisiones.

En relación a este tipo de comparaciones, se ha mencionado reiteradas veces por los impulsores de la reforma, que la gente deberá jubilarse más tarde pero no cobrará menos. Esta afirmación se apoya en que las tasas de reemplazo propuestas a partir de los 65 años son iguales o incluso algo mayores a las vigentes hoy a los 60 años. Por ejemplo, se menciona que la tasa de reemplazo propuesta para los 65 años de edad y 30 de aporte es de 45%, igual a la que actualmente rige para alguien con 60 años de edad y 30 de aporte. Este hecho, que es cierto, provocaría que quienes deberán jubilarse más tarde, no tengan una reducción respecto a la situación vigente a los 60 años de edad.

Sin embargo, un análisis de ese tipo soslaya otros cambios propuestos por la reforma que tienen un impacto relevante en la comparación. Por un lado, el régimen propuesto sustituye la actual bonificación del Art. 28 de la Ley 16.713 por un suplemento solidario que, además, como sus parámetros se ajustan por IPC, se va licuando o debilitando en el tiempo. Por otro lado, el Sueldo Básico Jubilatorio pasará a calcularse en base a los mejores 25 años (hoy son los mejores 20 años) y se elimina la bonificación vigente de hasta 5% asociada a los últimos 10 años de carrera laboral. Estos factores provocan cambios que impactan significativamente en la comparación.

En primer lugar, se comparan las jubilaciones mensuales otorgadas por cada régimen (columnas 2 y 3 del siguiente cuadro). Si bien ambos regímenes otorgan una tasa de reemplazo de 45%, hay diferencias importantes entre una jubilación y otra según los niveles salariales. En el caso de salarios más sumergidos, el régimen propuesto otorga jubilaciones algo mayores: para alguien con un salario medio de $ 25.000, la mejora asciende a algo menos de $ 1.500, lo que representa una suba de 9%.7

Para salarios medios de entre $ 33.000 y $ 90.000, se observa que las personas recibirán una prestación mensual menor, en algunos casos por montos relevantes. Por ejemplo, alguien con un salario medio de
$ 60.000, que bajo el régimen vigente se retira a los 60 años con $ 36.700, pasará a retirarse a los 65 años de edad con unos $ 28.400, una diferencia superior a $ 8.000 que representa una caída de 23% en el haber jubilatorio mensual.

Mientras la mejora observada en los salarios más bajos se explica por el impacto del suplemento solidario, para niveles salariales algo más altos la desmejora obedece a la eliminación de la bonificación del Artículo 28 de la Ley 16.713. Para salarios todavía mayores que superen los $ 100.000, el régimen propuesto también otorga jubilaciones algo más altas, en este caso por la renta vitalicia de la AFAP, ya que si bien en ambos casos cotiza 30 años en total, la extensión del retiro a los 65 años permite una capitalización algo mayor.

  • 7 -Si bien en los salarios más sumergidos de $ 18.000 se observa una caída de 5%, podría presumirse que la misma no se producirá por cambios a futuro que garanticen al menos el mantenimiento de la jubilación mínima actual.

Comparación a 2043: régimen propuesto (65 y 30) vs. régimen actual (60 y 30)

Por lo tanto, este análisis muestra que no es correcto afirmar que las personas deberán jubilarse más tarde pero no cobrarán menos de lo que ofrece el sistema actual a los 60 años. A partir de salarios medios próximos a los $ 33.000, los trabajadores que se jubilen en 2043 no solo deberán postergar el retiro hasta los 65 años, sino que accederán a una prestación menor a la que brinda el régimen vigente a los 60 años. En algunos casos las diferencias llegan a ser de $ 8.000 mensuales, lo que representa una reducción de 23%.

Si bien la licuación del suplemento solidario contribuye a explicar el deterioro del subsidio a los sectores de ingresos relativamente más bajos, incluso sin dicha licuación se observan bajas en los montos jubilatorios. Por ejemplo, si no se produjera la mencionada licuación (los parámetros del suplemento solidario se ajustan por Índice Medio de Salarios), para salarios medios de $ 70.000 se observan caídas en la jubilación mensual de aproximadamente unos $ 7.000. Por lo tanto, ni siquiera un eventual cambio a futuro en el criterio de ajuste sobre los parámetros del suplemento solidario, permite afirmar que no habrá reducción en las jubilaciones. En análisis muestra que las personas no solo deberán trabajar más, sino que un amplio conjunto de trabajadores y trabajadoras recibirá una jubilación menor.

Además de comparar las jubilaciones mensuales, resulta útil analizar el valor actualizado en cada caso (últimas columnas del cuadro anterior). Como se señaló, el valor actualizado muestra el total de ingresos percibidos por la persona de acuerdo a los años de sobrevida promedio que tiene una vez que se retira.

Para todos los niveles salariales, el análisis muestra que el valor actualizado bajo el régimen actual siempre es mayor al valor actualizado que ofrece el nuevo régimen. Esto significa que en los casos en que las personas cobran una jubilación mensual mayor bajo el régimen propuesto, dicha mejora está plenamente financiada por esas mismas personas al postergar su retiro.

Por lo tanto, considerando el ingreso acumulado a lo largo de toda la etapa de retiro, todas las personas recibirán una jubilación menor con independencia de su nivel salarial. Incluso en aquellos casos de salarios más sumergidos que accederán a una prestación mensual algo mayor, dicha mejora es financiada por esos mismos sectores al cobrar la jubilación durante menos años. Estos sectores también reciben un ingreso acumulado menor, por lo que forman parte del colectivo de trabajadores sobre el que recae el costo de esta reforma.

b. Comparación durante el período de transición

Por último, se analiza la jubilación a la que accede una persona nacida en 1973 que se retira en 2036 a la edad mínima legal vigente en ese momento de 63 años y nuevamente se la compara con la jubilación que otorga el sistema actual a los 60 años (en ambos casos aporta durante 30 años al sistema).

Si bien en esta etapa inicial de la transición, el régimen propuesto presenta un desempeño mejor en relación a la comparación anterior, las conclusiones no varían significativamente. Por un lado, habrá un conjunto importante de trabajadores que cobrará una jubilación mensual menor, con diferencias que alcanzan los $ 6.000.

Por otro lado, en los casos en que las personas acceden a una jubilación mensual mayor, el análisis del valor actualizado nuevamente muestra que son esos propios trabajadores los que financian la mejora con la postergación del retiro. Incluso en la transición, los sectores de salarios sumergidos registran una reducción de sus ingresos acumulados a raíz de la reforma propuesta.

Comparación a 2036: régimen propuesto (63 y 30) vs. régimen actual (60 y 30)

Anexo

Movilidades salariales alternativas

Más allá del crecimiento del salario real de 2% anual a nivel agregado, para la comparación se utilizan 3 casos de trayectorias o movilidades salariales personales:

  • a. sin movilidad salarial
  • b. crecimiento del salario de 2% anual
  • c. movilidad salarial promedio observada en el BPS.

Tal como se muestra en el gráfico, la movilidad media del BPS crece fuertemente al inicio de la carrera laboral y dicho crecimiento tiende a moderarse en la etapa final de la vida activa.

Las comparaciones para las distintas movilidades salariales se realizan en base a salarios promedio iguales. Esto significa que se parte de un salario promedio equivalente, a partir del cual se aplican las diferentes movilidades salariales presentadas.

A continuación se muestran algunas comparaciones con diferentes movilidades salariales y según opción del Artículo 8 de la Ley 16.713.

Comparación a 2043: persona de 65 años y 30 de aporte

Comparación a 2036: persona de 63 años y 30 de aporte

Modificado por última vez en Martes, 08 Noviembre 2022 22:17
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