SIDFE: Del dicho al hecho

Lunes, 26 Septiembre 2022 21:40
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El gobierno está decidido a aplicar una transformación educativa para cumplir supuestamente con sus promesas electorales. El problema es que entre lo que dice y lo que hace hay una enorme brecha. Es una reforma que carece de la legitimidad necesaria para que las y los docentes después se comprometan en llevarla adelante.

En Formación en Educación, la mayoría de las salas nacionales de asignatura (17), las ATD locales (95%) y la ATD Nacional (unánimemente) se han opuesto a este proceso y han solicitado que se use el 2023 para llevar a cabo una discusión y elaboración acorde. A esta falta de escucha a los profesionales expertos, se suma la carencia de garantías sobre las condiciones de trabajo de centenares de trabajadores.

La transformación educativa en el CFE implica que las y los docentes pasarán a un régimen de trabajo semestral sin garantías para la otra mitad del año; este cambio, además de la incertidumbre, afecta al salario y al cómputo de la antigüedad. El pasado 13 de septiembre, tuvo lugar una reunión tripartita entre el CFE, el MTSS y el SIDFE, en dónde el presidente del CFE Víctor Pizzichillo se comprometió a entregar al viernes 23/9 un documento que incluyera la evaluación y las acciones previstas para atender a los cambios en las condiciones laborales de las y los docentes de Formación en Educación.

Denunciamos la violación del acuerdo alcanzado en tripartita, porque el CFE no presentó el documento en el plazo estipulado, ni solicitó ninguna prórroga ni dio explicaciones por medio de comunicaciones oficiales. Insistimos en nuestra apertura al diálogo, pero en el marco de una negociación real entre las partes.

Estamos a fines de septiembre y no hay una malla curricular, ni programas ni reglamento de evaluación y pasaje de grado, producto de que no se logró involucrar a las y los docentes. Todo lo que se haga de aquí en más para tratar de aplicar la reforma en 2023 va a estar signado por el autoritarismo, la arbitrariedad y la improvisación. Se busca esta vía en vez de reformar la educación de manera crítica, profesional y participativamente.

En forma apresurada y arbitraria, algunos dinamizadores se han encargado de llamar a docentes de los diferentes departamentos académicos para que sean los responsables de llevar adelante la creación de las mallas curriculares y sus programas. La selección de los mismos responde a criterios puramente políticos, no se respeta en muchos casos el escalafón ni la experticia al interior de cada especialidad. Se afirma que se busca la profesionalización y el carácter universitario de la Formación en Educación, pero los mecanismos que se están utilizando van en su contra. Rechazamos enfáticamente la designación directa de docentes para realizar las mallas curriculares a espalda de las salas nacionales.

La reforma se está queriendo aplicar sin otro sustento que el principio de autoridad, tirando por la borda la experiencia de profesionales especializados. Todavía hay tiempo de poner el freno de mano y buscar soluciones reales y con sustento a la educación de nuestro país.

Esta reforma es un Titanic, imponente en su discurso mediático, pero cuyo final ya conocemos. Reconocer que entre lo dicho y la posibilidad de hacer es necesario adjudicar otros tiempos no implica fallar sino saber en qué momento es imprescindible dar vuelta el timón.

Comisión Directiva SIDFE
26 de Setiembre, 2022
Modificado por última vez en Lunes, 26 Septiembre 2022 21:51
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