Gustavo Zidan: "Hasta que el hambre deje de ser protagonista"

Lunes, 15 Noviembre 2021 20:33
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La pasada semana la Olla Plaza Terminal Goes llegó a la número 100. Un espacio que nació de la iniciativa de las y los trabajadores de la cantina ubicada en la Sala del Centro Cultural Terminal Goes cuando la cultura fue cancelada y las salas cerraron sus puertas en 2020.  

El gestor cultural Gustavo Zidan es uno de los referentes de la Olla Plaza Terminal Goes y sostiene que cada esfuerzo, cada ingrediente así como también, cada voluntaria o voluntario que se arrimó a dar una mano, les recuerdan que "lucha sigue y que seguiremos resistiendo para aportar desde nuestro territorio" a este difícil contexto, "hasta que el hambre deje de ser protagonista".

El director de la Sala Verdi y productor teatral suele decir que con hambre no se puede vivir. Y que el impacto del hambre es mucho más profundo que lo que se puede percibir en la superficie.

La Olla Plaza Terminal Goes comenzó a fines de junio de 2020, con un día a la semana y a los pocos meses lograron sumar un segundo día. Recientemente, llegaron al número 100 que impacta y marca una realidad profundamente contradictoria de profunda solidaridad y al mismo tiempo dolor, porque en Uruguay se siguen necesitando las ollas para que miles de personas puedan comer o llevar un plato de comida a sus familias.

Según explicó Zidan, el país está atravesando "un momento durísimo" en el que comienzan a verse las consecuencias de la pandemia.

"Llegar a 100 es una cifra impactante y creo que la realidad nos marca dos líneas de pensamiento. Una es la que transita la emergencia alimentaria en la que se encuentran miles de ciudadanos del Uruguay. Y vale subrayar que no se trata de pocas personas, son miles". Zidan dijo que si bien mucha gente creyó que cuando cediera la pandemia la crisis alimentaria también cesaría. "Y eso no fue así. La actual coyuntura de pospandemia tiene una crisis alimentaria muy presente que se ha instalado. Realmente estamos pasando por un momento durísimo, hay mucha gente que quedó sin trabajo, en un estado de precariedad muy fuerte y por supuesto, esto repercute en la alimentación. Por eso tenemos que hablar de emergencia alimentaria en este país".

Empero, Zidan también valoró "la contracara" de la realidad de las ollas y es "poder visualizar la capacidad de organización, de trabajar en forma colectiva con otros y hacer algo con eso". En este sentido, señaló que las ollas están muy asociadas al concepto de "autogestión porque es el concepto de poder popular", de abordar una problemática a nivel social "y encararla desde abajo", de colectivos "donde la democracia y la transversalidad de opiniones están instaladas". Desde su perspectiva, las acciones que se toman "emergen de la voluntad de un colectivo y eso va empoderando a la gente".

Para el gestor cultural, es importante que la gente no solamente solucione y actúe, sino que también analice y converse sobre las causas del hambre y del surgimiento de las ollas."Por eso en algún lado se ha acusado a las ollas de estar politizadas y más que una acusación, eso tendría que ser un elogio, porque ese colectivo también está analizando las causas de por qué estamos llegando a esto, por qué un país que produce tantos alimentos, hay gente que no puede tener un plato de comida diaria. Porque recordemos que las ollas tampoco están solucionando una dieta balanceada o como debería estar planteada en diferentes franjas etarias. Estamos solucionando una comida diaria para que la gente literalmente no se muera de hambre", remarcó.

El barrio

La Olla Plaza Terminal Goes funciona dos días y el resto de la semana mucha gente del barrio tiene que caminar y moverse por otras zonas del barrio o cercanías para acceder a un plato de comida.

Esa olla que nació a partir de una iniciativa de las y los trabajadores del centro cultural, está sustentada por unas 25 personas, en su gran mayoría mujeres. "Es clarísimo que el sostén fundamental de las ollas son las mujeres", señaló Zidan. "Durante este tiempo pasaron casi 90 personas que colaboraron y aportaron mucho de sí. Hemos tenido momentos críticos, pero siempre pudimos sobreponernos y continuar. No ha sido sencillo, pero acá estamos. Y seguiremos estando como dice el dirigente Sergio Sommaruga del SINTEP del PIT-CNT, que seguiremos 'hasta que la dignidad se haga costumbre' y es tal cual".

El hambre y la solidaridad

Zidan está convencido que las ollas tendrán que seguir cumpliendo su rol social, porque "la crisis se profundizó" y "se va a seguir profundizando porque ahora estamos empezando a vivir las consecuencias fuertes del deterioro social por el que estamos atravesando, que tiene que ver mucho con la falta de trabajo. Eso es así. De todos modos, creo hay que seguir apostando por este tipo de acciones. Vuelvo a decir, los que muchas veces soñamos con utopías, nos vimos impulsados a hacer algo porque entendíamos que los procesos tenían que ser colectivos. En torno al trabajo de una olla, por supuesto que hay mucho de poder dar una mano al otro, a ese compatriota, a esos inmigrantes que están en el país y no tienen para comer. Hay también una fortaleza estimulante y que da capacidad de organización de la gente y vuelvo a decirlo, de la capacidad de autogestionar este tipo de problemática. Y la capacidad de empoderarse, de generar poder popular. Y el poder popular en las ollas deja de ser una abstracción", sentenció.

Modificado por última vez en Lunes, 15 Noviembre 2021 21:18
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