Hablame de un malla oro

Jueves, 04 Febrero 2021 19:19
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Nazario Pedreira fue campeón panamericano de ruta en 1985, cuando el ciclismo lo tenía a él como el deportista de las causas sociales. Recorrió pueblos y rutas, fue protagonistas de jornadas épicas, finales reñidos, repechos a contraviento y lluvia en remates de etapas y carreras en los que había que dejarlo todo. Hombre de equipo. De trabajo colectivo. Esa fue siempre su premisa. "No hay otra, la vida es colectiva". Nazario hoy anda juntando firmas en su tierra, en el departamento de Flores, para derogar 135 artículos de la LUC. Y no sorprende a nadie que esté comprometido con una causa popular. Porque así ha sido su vida.  

Hijo de padres destituidos por la dictadura cívico militar, de una familia perseguida, dejó Flores, el rincón del mundo donde nació y se vino a Montevideo de adolescente, cuando ascendió a Primera con el Club Ciclista Belo Horizonte. Al principio, dormía en el club y se pagaba sus gastos con los pesos que le pagaban por su trabajo deportivo. A la salida de la dictadura, estudió abogacía pero un par de años después se dio cuenta que ese mundo de doctores en leyes no era exactamente lo que quería para el resto de su vida. Y se inscribió en la Escuela Universitaria de Servicio Social donde encontró un ámbito más parecido a lo que su piel le pedía. Hacer algo por los demás. "Hice la carrera volando, no perdí ni un examen", asegura.

Cuando se recibió se volvió a Flores. Seguía corriendo y compitiendo en ciclismo pero ya se perfilaba para el trabajo social. Trabajó en un Caif, ayudó a mucha gente, entrenó al mismo tiempo hasta que se enteró que había chances de trabajo en su tierra. Gracias a los avisos del Gallito Luis se presentó a tres concursos distintos de asistente social. Ganó los tres. Por lo tanto, tuvo que optar. Y eligió trabajar en el Poder Judicial, tal vez por reminiscencias de su paso por la Facultad de Derecho. Ahora y desde hace unos cuantos años integra los equipos multidisciplinarios del Instituto Técnico Forense de Flores. En el camino, allá por el 2004 cuando el gobierno de Jorge Batlle llegaba a su fin, una amiga le habló de un concurso en la Escuela Técnica de la UTU de Trinidad y allá fue. En la UTU  no sabían nada. Del concurso no sabían. Tuvieron que consultar a Montevideo. Y ahí les dijeron que sí y entonces le creyeron a Nazario y rápidamente hicieron un llamado. Nazario sacó excelente puntaje y desde entonces, también trabaja allí. "A falta de uno pertenezco a dos gremios, la Asociación de Funcionarios Judiciales del Uruguay (AFJU) y la Asociación de Funcionarios de la Universidad de Trabajo del Uruguay (AFUTU)".   

Para Nazario Pedreira, "siempre el camino es colectivo, vivo en una cooperativa de vivienda, en el ciclismo podrás ganar una carrera y en la foto saldrás vos, pero sino tenés un equipo que te apoye en la ruta y después, cuando hay que mantener la bici, comer y descansar, sin eso no llegás a ningún lado".

Nazario le contó al Portal del PIT-CNT que el ciclismo le dio una identidad social. "Hoy voy a una casa de familia, golpeo la puerta y digo que vengo del juzgado y cuando menciono mi nombre me preguntan si soy el ciclista y me cuentan que me acompañaban y alentaban por la radio. En aquellos tiempos, los ciclistas éramos personalidades en nuestros pueblos".

El poder

La educación familiar, la propia historia de vida que le tocó vivir, le marcaron su sensibilidad. Y eso lo hizo chocar con los empresarios que manejaban los hilos del ciclismo. "Siempre anduve peleando, siempre traté de organizar las protestas contra las injusticias porque en el ciclismo hay una cantidad de «tiburones» que muerden de la propaganda, de los contratos y el que se rompe el lomo -que es el que va en la bicicleta- el principal actor no agarra nunca nada. Es una constante que viene hasta el día de hoy".

Decidido militante comprometido con las causas sociales, en tiempos del voto verde para derogar la Ley de Caducidad, al término de las etapas en la Vuelta Ciclista, llegaba a cada pueblo y sacaba de su bolso unas cuantas papeletas y salía a juntar firmas entre colegas, periodistas y vecinos de cada rincón del país. Era Nazario Pedreira el que explicaba por qué era importante firmar por las causas populares. No era cualquiera.  

"Había algunos periodistas que nos conocían bien y nos llevaban a notas y ahí aprovechábamos a mandar el mensaje en las radios o en los canales cable. Eso me costó, hasta hoy alguno que otro me pasa esas facturas. Es que en general los dueños de los clubes, esos capos son gente de empresas, de guita, y están en las antípodas ideológicas de donde uno está parado. En aquellos años te veían y decían «ahí va ese comunista de mierda» y capaz que alguno lo sigue diciendo hoy".

Razón de vivir la vida

Nazario tiene tres hijes, dos varones de 19 y 20 y una niña de 8 años. Su compañera de vida, también es ciclista y corre por el  Club Ciudad del Plata. Andrea es alma y vida de Nazario. "Con ella tenemos tres hijos maravillosos, construimos la casa en la cooperativa, las vivimos todas y militamos juntos. Somos una familia unida, y la cooperativa es otra familia más. Cuando uno sale los demás les cuidan la casa, le dan de comer a las mascotas, todos nos preocupamos y nos ocupamos por los otros".

¿Por qué firmar?

Nazario dice que sobran los motivos para firmar contra la LUC. "Pero hoy mismo, hoy jueves, se está terminando la participación de los docentes en los Consejos de Educación. Solo por eso ya habría que firmar. Es lamentable lo que están haciendo. Están terminando la participación docente, ni siquiera es de los gremios, es de los docentes. Además, creo que tenemos una oportunidad de construir organización popular de un montón de gente que por ahí está medio mareada, a partir del cambio de gobierno. Acá nos juntamos detrás de esta bandera y es una enorme iniciativa para empezar a generar organización popular".

Los ataques a los sindicatos

Para Nazario, los ataques de odio hacia los sindicatos y el PIT-CNT que se pueden leer en redes sociales o editoriales de prensa, tienen una explicación concreta: "la derecha tiene muy claro que el primer núcleo de organización popular son los trabajadores, por eso señalan como un objetivo casi «enemigo» a los trabajadores, es por eso. Nosotros podremos cometer muchos errores, como todo el mundo, pero nadie puede dudar que el movimiento obrero y la clase trabajadora organizada es la protagonista histórica del cambio. Y por eso atacan. Somos los trabajadores los que primero estamos para sostener las ollas populares o para juntar las firmas. Para la derecha, el enemigo número uno son los trabajadores organizados".

Nazario Pedreira, acostumbrado a los repechos y a darlo todo cuando la mano viene cuesta arriba, dice que se van a lograr las 700 mil firmas. "Nada es fácil para nosotros, será durísimo, pero llegamos. Siempre llegamos a la meta".

Modificado por última vez en Jueves, 04 Febrero 2021 20:21
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