Fernando Pereira: “La década del 90 demostró que flexibilizar el mercado del trabajo no genera empleo, genera pobreza”

Miércoles, 10 Julio 2019 19:36
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El presidente del PIT-CNT, Fernando Pereira, fustigó la decisión de las gremiales rurales de no presentarse a negociar con los trabajadores en los Consejos de Salarios. “Los ruralistas se colocan por fuera de la legalidad, prefieren un decreto que sentarse a negociar los salarios y las condiciones con sus sindicatos” señaló.

La postura del sector rural se conoció por intermedio del propio ministro de Trabajo, Ernesto Murro, quien informó que las gremiales rurales le adelantaron la negativa al diálogo en el ámbito tripartito. La reunión que mantuvieron la pasada semana las gremiales rurales con el titular de la cartera de Trabajo terminó de manera abrupta con el retiro de los representantes de las cámaras. El desplante fue catalogado como una actitud propia “de gente que está en el siglo XIX”, según el ministro.

Así las cosas, el presidente de la central sindical dijo al Portal del PIT-CNT que la postura de las gremiales rurales “no debe pasar desapercibida” ya que supone “una medida irresponsable”. En este sentido, dijo que el ministro de Trabajo convocó al diálogo y a la negociación tripartita pero que las gremiales empresariales no aceptaron. “Si lo que les sucede es que no tienen confianza con el Ministerio de Trabajo –tal como lo han expresado, en el sentido que no hay condiciones para negociar- bueno, entonces que negocien bipartidamente pero eso tampoco lo admiten. Y la lógica de incitar a la no negociación -por la vía de los hechos- para que el gobierno decrete, es generar una condición absolutamente de tensión. Si esto se desarrollara en otros sectores, la tensión que habría en el mundo del trabajo sería provocada por el sector empresarial, por una actitud que sería irresponsable. Y acá lo terrible es que no se trata de encontrar un acuerdo, es que ni siquiera lo intentan” en una postura que lejos de flexibilizarse “se ha ido solidificando”, lo que según su parecer, podría “complejizar” las relaciones entre los sectores. “Yo creo que si mantienen esa postura estarían dando una señal de cierta intolerancia y suficiencia porque en una mesa de diálogo y negociación nadie está obligado a acordar, lo que está obligado es a negociar, a tratar, a buscar, a intentar buscar el acuerdo. De hecho, más del 80% de los sectores en el Uruguay encontraron acuerdos en la última ronda de Consejos de Salarios” recordó.

Señal preocupante

El presidente del PIT-CNT también analizó la coyuntura que atraviesa el país y el momento en el que se conoce el “desplante” del sector rural en medio de una campaña electoral. “La actitud ruralista no parece ser la más adecuada para un país democrático que trata de laudar sus diferencias a través del diálogo y la negociación. Tal vez en esta ocasión pase desapercibida porque estamos en medio de una campaña. Pero las actitudes irresponsables, de negación de la negociación colectiva tienen una implicancia brutal. Y esto parece que el mundo político lo ignora, lo deja pasar como si fuera algo menor”. Al respecto, se preguntó qué sucedería si los que se opusieran a la negociación fueran los trabajadores. “Si se ocupa una panadería es titular de todos los diarios, pero si las cámaras empresariales se niegan a negociar con los peones rurales y trabajadores rurales -que en la gran mayoría ganan salarios realmente muy bajos- parece que es algo que no llama la atención. Se niegan a negociar con los sectores que han sido históricamente postergados en Uruguay, que recién lograron tener una jornada de ocho horas un siglo después que el resto de los trabajadores. Se niegan a conversar sobre condiciones de trabajo, sobre salarios y sobre distintos aspectos a resolver, yo creo francamente que es una actitud que debería ser cuestionada por todo el espectro político. Seamos claros, se trata de tener cierta ecuanimidad. Son muy críticos cuando un sindicato toma una medida que les parece que está pasada de rosca o pasada de tono y en cambio demuestran indiferencia o muy poca dureza cuando un sector que emplea a decenas de miles de trabajadores resuelve por sí y ante sí no participar de ninguna negociación y le plantea al gobierno que decrete” remarcó.

Tiempos electorales

“Yo parto de la base que para los movimientos sociales y en particular para el movimiento sindical, el tiempo electoral es contradictorio. Por un lado maravilloso, porque nos damos un instrumento fantástico que supone que la gente pueda elegir a través del voto secreto al Presidente de la República y los legisladores y pocos meses después, a los intendentes, alcaldes y ediles. Es un proceso que a mi me conmueve, creo que a los y las que nos tocó en la adolescencia pelear contra el final de la dictadura, o a quienes en la década del 60 les tocó combatir la dictadura, cada vez que hay una elección -independientemente del resultado- lo vivimos como un acto de regocijo. Pero al mismo tiempo se encienden muchas alarmas. Se presentan propuestas que tienen que ver con flexibilizar normas laborales pensando que esa es la construcción del empleo, cuando en la década del 90 si algo quedó demostrado es que flexibilizar el mercado de trabajo no genera empleo, sino que genera pobreza” apuntó.

Otro aspecto que recordó el presidente de la central sindical, es que los Consejos de Salario fueron creados por un gobierno del Partido Colorado. “Según los críticos, parece que la negociación colectiva tripartita es un invento del 2005 a esta parte, pero en realidad es una creación del año 1943 del gobierno del doctor Juan José de Amézaga. Entonces, creo que tenemos que hablar de todos estos temas y no dejar pasar las posiciones de algunos empresarios que sostienen que lo mejor sería que no hubiera Consejos de Salarios, ni salario mínimo”.   

Fortalezas y debilidades

Pereira se refirió al modelo uruguayo de negociación colectiva y reclamó no pretender comparar con otras realidades “como la que tienen los países nórdicos” dónde “existe otro desarrollo económico, productivo, de inversiones, de avances científico tecnológico y también de estabilidad en los precios que les permite tener una negociación de otro tipo. Yo he conversado mucho con los sindicatos finlandeses, noruegos y suecos, y ellos no tienen el temor a perder salario, porque cuando hacen un convenio del 3% saben que la inflación va a estar por debajo o en el entorno del 3%.

Sus salarios tienen un poder de compra mucho mayor y tienen un modelo de negociación colectiva también largo, con su historia por cierto muy respetable, pero que tienen las características de países del primer mundo, de mucha protección social, de cargas impositivas muy altas y de defensa de los derechos de los trabajadores. Lo entendemos y a cualquiera le gustaría tener un modelo así, pero -entre otras cosas- existen brechas enormes entre los países del primer mundo y los que están en vías de desarrollo, las asimetrías que hay entre unas economías y las otras son brutales” remarcó.

Negociación bipartita

“Eso en nuestro país ya sucedió. Cuando el entonces presidente Luis Lacalle dejó de convocar a los Consejos de Salarios y liberó la negociación a libre (bipartita) y voluntaria, lo que pasó es que los empleadores que negociaron fueron menos del 20%. El único sector que negoció durante todo el periodo fue el de la construcción. Entonces, cuando se trata de voluntad, digamos que hubo muy poca voluntad del sector empresarial”. Pereira recordó que en la década del 90 se flexibilizó el trabajo, se multiplicaron las empresas unipersonales, “se entraba al Estado de cualquier forma, se construyeron mecanismos perversos de tercerizaciones que aún persisten en el Estado y en las empresas privadas. En vez de construir más trabajo, lo que construyeron fueron la misma o menos cantidad de trabajo, pero con menos condiciones de trabajo. ¿Eso es lo queremos construir ahora? ¿Trabajadores más pobres? ¿Ese es el objetivo?

Los próximos pasos

"Yo entiendo que la OIT pueda laudar en base a un contexto frío, que es un convenio internacional y que por cierto, esos convenios internacionales nosotros los defendemos, pero después hay que mirar la realidad y la historia de cada país que -creo- en este caso no se tuvo en cuenta. No obstante eso, la buena noticia es que la experta de la OIT, (Janine Berg, delegada del Departamento de Condiciones de Trabajo e Igualdad) manifiesta que la negociación tendría ser por rama de actividad y esa es una muy buena noticia”. Pereira aseguró que el PIT-CNT mantiene instancias “permanentes” con la OIT y que por el momento, la decisión de la central pasa por acompañar la convocatoria a las partes realizada por el MTSS a los efectos de discutir la memoria de lo realizado y posteriormente, “ver si en consulta entre las partes se pueden hacer modificaciones a la ley y ahí vamos a trabajar -respetuosamente y con buena fe- pero partiendo de esta base: que estamos dispuestos a negociar hasta el final y tratar de llegar a un acuerdo pero ese acuerdo no puede significar pérdida de derechos y mucho menos, pérdidas de derechos en los sectores con mayor debilidad” concluyó.

Modificado por última vez en Miércoles, 10 Julio 2019 22:27
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