A la altura de las circunstancias

Lunes, 15 Enero 2018 22:28
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Hace ya algunos años que el PIT-CNT viene señalando en sus declaraciones públicas más relevantes, especialmente en los actos centrales de los 1º de Mayo, que la violencia es un problema de la sociedad toda y que los trabajadores son parte del problema. Nadie debe considerarse “por fuera” de una problemática que no distingue estratos sociales, colores ni nada. Al presidente del PIT-CNT Fernando Pereira no le sorprenden los ataques que recibe desde algún medio de prensa que sistemáticamente ha realizado campañas temáticas contra la central sindical y los trabajadores organizados. Lo que sí destaca es que las recientes acusaciones provenientes de un exministro nacionalista de albergar “gremios adictos a las prácticas violentas”, o de que la central tolere una supuesta “constante actitud matonesca de activistas de algunos gremios que tratan de intimidar a quienes no adhieren a sus medidas de lucha”. Pereira dijo al Portal del PIT-CNT que estos dichos son “los más hirientes porque nada tiene que ver con la realidad del movimiento sindical”. El presidente de la central explicó que respeta “que Mercader tenga una posición negativa sobre el movimiento sindical, lo que no respeto es que ni siquiera se haya tomado un minuto para abrir la página web del PIT-CNT” para conocer la postura de la central. En este sentido, remarcó la reiterada búsqueda de reflexión interna y con la sociedad toda que promueve el PIT-CNT sobre el tema de la violencia y recordó especialmente las instancias de trabajo con la Asociación de familiares y víctimas de la delincuencia (Asfavide) así como las distintas acciones contra la violencia, los trabajos en cada sindicato y con otras organizaciones sociales, por mencionar algunas de las iniciativas. Pereira habló de manera pausada, serena, pero también con voz firme y tajante. Evitó adjetivar y bajar al barro del intercambio desde el que recibió insultos y agravios. En cambio, reflexionó sobre cómo debemos afrontar este tema como sociedad, con la madurez y la altura que las circunstancias nos reclaman.  

“No sé cual es la intensión del exministro (Antonio) Mercader” sobre sus dichos y acusaciones contra el PIT-CNT aseguró Pereira, “pero me doy cuenta que nada positivo puede generar construir un relato en donde una parte de la sociedad pueda entender que el movimiento sindical hace cosas que no hizo. Por ejemplo, el movimiento sindical en su propia conferencia del 9 de enero, no planteó que estaba haciendo un paro para que los demás reflexionaran, sino que hace un paro para reflexionar nosotros mismos. De hecho está expresado en forma concreta, no estamos invitando a los demás a que reflexionen, estamos invitándonos a reflexionar. Porque hay un conjunto de hechos violentos que se dan en la sociedad, obviando la delincuencia común que es un tema para tratar y que requiere de diversas especialidades, pero lo que preocupa es la violencia en la sociedad, en la parte más dura, por lo menos es la que a mi me duele más, que es el tema de los femicidios; hemos visto cómo 35 mujeres murieron el año pasado producto de la violencia doméstica; hubo cerca de 32 mil denuncias de mujeres en distintas comisarías denunciando distintos tipos de denuncias, esa es la parte más dura, la punta del iceberg, que esconden violencias de todo tipo.

Mujeres y niños golpeados, violencia psicológica, amenazas, diversos tipo de acciones que los varones estamos cometiendo en contra de las mujeres. En muchos casos el varón y la mujer son trabajadores, no estamos hablando de un problema ajeno al movimiento sindical, estamos hablando de problemas que son parte de nuestra sociedad”. En esta dirección Pereira recordó que recientemente se suspendieron dos partidos de basquetbol. “Uno porque ingresó una piedra en la cancha de Larre Borges, el otro porque hubo agresiones a trabajadores de la empresa Tenfield que iban a trasmitir el partido en la cancha de Goes, y fue suspendido precisamente porque una barra en la esquina los agredió. Hemos visto que cuando se juega un partido de fútbol importante, un clásico, se requiere casi de un ejército para que se juegue en forma normal, para que sucedan la menor cantidad de incidentes posibles. Al mismo tiempo, vimos con enorme preocupación, como un trabajador del transporte de carga, fue asesinado con un tiro en el pecho delante de su esposa y su hijo.

Esto parecería que no fuera nada, es brutal que esto le pase a cualquiera, pero además era un sindicalista. Mataron a un policía su último día de trabajo en un supermercado en la calle Gaboto y Mercedes. Nos causa dolor el trabajo duro que la policía tiene en la sociedad, y no siempre tiene reconocimiento por su labor”. Según Pereira, “a partir de estos hechos y de la muerte de un taxista que murió por ir a trabajar, es que decidimos hacer una jornada de reflexión, no es que decidimos hacer una jornada de violencia, fue una jornada absolutamente pacífica”.

Sumar a pesar de las diferencias

“Podemos trabajar las diferencias a través del diálogo, de la búsqueda de acuerdos. Más del 90% de los últimos Consejos de Salarios, se resolvieron por acuerdos. Hubo conflicto y se logró dirimir a través del acuerdo colectivo, de forma tal que el discurso de la construcción de país lo vamos a seguir haciendo, y no va a haber Mercader que lo impida. Vamos a intentar que otras organizaciones, cada una desde su lugar, con sus características, conversando con su gente, podamos  tener el mismo discurso y vamos a ver hasta donde podemos llegar” afirmó.

El presidente del PIT-CNT también señaló otros hechos recientes de violencia como los que sufrieron trabajadores de Copsa en la terminal de Punta del Este. “Pocos días antes hubo varios problemas vinculados a jóvenes y trabajadores de la terminal. Estamos en una circunstancia donde parecería que la violencia debe predominar para resolver las dificultades. Y tiene que ser todo lo contrario, lo que debe predominar es el discurso de paz; y eso no significa ni esconder las diferencias, ni esconder los puntos de vista filosóficos que tenemos distintos”.

Sobre la forma de dirimir diferencias a la hora de adoptar medidas en la interna de los sindicatos, Fernando Pereira pidió que si alguien cree en los dichos de Mercader “puede ir a preguntar a donde yo trabajo, a donde pertenezco, preguntarle a cualquiera si alguna vez se ha sentido violentado por mi o por algún compañero de la directiva, para hacer huelga. En todo caso, hemos hablado con los compañeros, hemos conversado, hemos hecho boletines invitándolos a participar, hemos intentado que la mayor parte de los trabajadores participen. No es movimiento sindical uruguayo un movimiento violentista, esto se puede ver todos los días del año”. En este sentido, el presidente de la central remarcó que como en todas las organizaciones “pueden haber actos episódicos, pero por lo episódico uno no marca la diferencia. En los hechos episódicos, en todos los casos hemos condenado la violencia. En todos los casos también hemos dicho que no comprendemos que un trabajador que le han matado un compañero siga trabajando.

Yo no comprendería que en mi trabajo entre alguien, mate a un trabajador y el organismo siga trabajando como si allí nada pasara. Ni entendería al trabajador que no toma en cuenta que la solidaridad es un factor fundamental de la convivencia ciudadana. De forma tal que este comentario es absolutamente absurdo, no tiene nada que ver con la realidad sindical ni con la realidad política. En Uruguay hay episodios puntuales, pero no andamos laudando los problemas o las diferencias políticas, ni entre los parlamentarios, ni entre los partidos, ni entre las organizaciones y los partidos a golpes ni a empujones. Parece ridícula esta posición, no tiene nada que ver con la realidad. Episodios se van a encontrar en todas las organizaciones. Van a encontrar golpes de puño entre los parlamentarios del mismo partido, hay para mostrar golpes de puño entre parlamentarios de distintos partidos, pero esto no se puede decir que sea práctica, se puede decir que en todo caso son las excepciones a la regla, que es que a través del diálogo se intente resolver los problemas. Si el diálogo no los resuelve, los resuelven las mayorías democráticas”. Para el dirigente, las acusaciones de Mercader en el sentido de cobijar violentos “es la más hiriente, porque nada tiene que ver con la realidad del movimiento sindical. Yo respeto que Mercader tenga una posición negativa sobre el movimiento sindical, lo que no respeto es que ni siquiera se haya tomado un minuto para abrir la página web del Pit-Cnt” para conocer la postura de la central.  

“El PIT-CNT no puede dejar de trabajar este tema  de la violencia, de la cultura de la no violencia, no puede dejar de trabajarlo. No lo puede hacer solo además, lo tiene que hacer con el conjunto de organizaciones que sea posible convocar, me refiero a las iglesias, a las organizaciones feministas, a las organizaciones de DDHH, a los estudiantes, a los cooperativistas, a los jubilados, y a toda la sociedad; que nadie se sienta excluido de hacer lo que se pueda hacer.

De hecho yo conversé por vía electrónica con la presidenta de Asfavide nuevamente para volver a juntarnos para hacer actividades conjuntas, así  como con el resto de las organizaciones. En estos días vamos a estar juntándonos con todas las organizaciones que se pueda, incluyendo futbolistas, gente del teatro, y gente que -de diversas maneras- pueda estar expresándose en este sentido. Que no es poniéndose de acuerdo ni con las ideas del movimiento sindical, ni pidiéndoles que asuman posiciones que no quieran asumir. Es que desde su punto de vista, trasmitan el mensaje de que queremos convivir en una sociedad que resuelva sus diferencias a través del diálogo, a través de la negociación”.

Lo que se viene

Para el presidente de la central, el diálogo y la búsqueda de soluciones no hace desaparecer contradicciones o diferencias.

“Por ejemplo vamos a tener la ronda de Consejos de Salarios, y en ese contexto he dicho incluso que hay que prepararse para la pelea; pero la pelea no significa golpear, la pelea significa tener sindicatos fuertes y en condiciones de aplicar las medidas tácticas más inteligentes que implique lograr objetivos, como por ejemplo el salario mínimo”. Pereira remarcó que el movimiento obrero está reclamando por el Salario Mínimo Nacional en 16.500 pesos “para que un hogar de dos personas con trabajo, no viva por debajo de la línea de pobreza. Esto no atiende a trabajadores sindicalizados, básicamente atiende a trabajadores del sector informal que muchos de ellos rigen su salario por el salario mínimo. Es decir, preocupándonos de los sectores más débiles.

En segundo lugar hemos planteado la necesidad de ir a la discusión de pautas salariales que contemplen la inflación más crecimiento porque nos parece que esta es la mejor fórmula para dar crecimiento salarial sobretodo a los salarios con mayores dificultades y tener certezas de que ese incremento salarial se va a dar.

Una tercera cuestión es la Rendición de Cuentas, la necesidad de pelear por un presupuesto educativo que construya una educación de calidad. Nadie puede mostrar en el mundo resultados positivos en la educación con inversiones presupuestales bajas como tenía el Uruguay en los últimos 50 años. Cualquiera de nosotros sabe que el presupuesto educativo ha crecido en estos 12 años, y lo ha hecho en forma importante, pero todavía está muy alejado del 6% que la educación requiere para esos guarismos de calidad, para que sus maestros, sus profesores, sus funcionarios, muchos de ellos vinculados a los comedores y la limpieza, estén en condiciones. También hemos dicho que es tiempo de atender a la salud, particularmente a la salud pública, dándole los recursos para que tenga los mismos que la actividad privada y por lo tanto pueda brindar servicios de calidad como lo vienen prestando muchas instituciones, pero que requiere hacer un esfuerzo mayor y esto significa también profundizar en el Sistema Nacional Integrado de Salud. Estas son algunas de las peleas que el movimiento sindical tiene por delante. Estas peleas se pueden dar al mismo tiempo que la búsqueda de la paz, con intentar generar al mismo tiempo condiciones de diálogo entre nosotros y con otros. Vamos a tener nuestro Congreso el 17, 18 y 19 de mayo. En ese Congreso tendremos seguramente debates profundos, diferencias profundas entre nosotros, y eso significa que las tendremos que laudar de manera democrática, a través de votaciones o a través de los acuerdos. No es propiciar un discurso facilista, es ir buscando con todos los sectores de la sociedad un país donde haya reglas de juego claras, donde no se diriman las diferencias a través de la violencia. Insisto en un concepto que me preocupa especialmente, personalmente entiendo que el núcleo más duro está en la violencia de género que se lleva más de 30 víctimas por año y 32 mil denuncias”.

Madurez

“Claro que hay muchísimas cosas para reflexionar, un año entero para actuar; el movimiento sindical siempre va a dar respuestas a comentarios como los de Mercader, pero sobre todo, va a tratar de dar respuesta a los sectores más débiles de la sociedad para darle lo que le pertenece.

No me resigno a que no se sigan haciendo políticas públicas para que los más desprotegidos ingresen al mundo del trabajo; no me resigno a que las personas con discapacidad puedan trabajar; hay que construir las condiciones para que la integración social se de por muchas vías” remarcó. Empero, el presidente del PIT-CNT en todo momento evitó “adjetivar” cualquier alusión en respuesta a los agravios del exministro lacallista Antonio Mercader. “Claro que podría adjetivar a cualquier dirigente, incluyendo a Mercader, pero no es el mecanismo, no lo es, el mecanismo es poder responder con argumentos. A veces lo haremos mejor, a veces peor, pero esta tarea se nos deberá reconocer que los trabajadores la realizamos con mucho amor”.

Modificado por última vez en Lunes, 15 Enero 2018 22:59
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